El niño no puede comprender el abuso, lo excede totalmente

Entrevista a Susana Toporosi, psicoanalista de niños y adolescentes, autora de “En carne viva. Abuso sexual infantojuvenil” (Ed. Topía, 2018)

Susana ToporosiMario HernándezAlejandro Vainer

M.H.: Susana Toporosi, escritora del libro “En carne viva. Abuso sexual infantojuvenil”. Con un prólogo de Juan Carlos Volnovich, cito: “[…] Supo enfrentar el horror de una de las prácticas más aberrantes de la condición humana para, finalmente, construir este edificio conceptual ‘en carne viva’ que, de aquí en más, ha de convertirse en referencia obligada para quienes aborden el tema”. Viniendo de Juan Carlos, un prólogo tan elogioso, me imagino la importancia de este libro. Hablando con Alejandro Vainer, le comentaba que no me habían acercado el libro, pero después me di cuenta que es preferible que la entrevista te la haga él porque lo leyó dos veces. Te voy a dejar con Alejandro Vainer con quien compartís el Consejo de Redacción de la revista Topía.

A.V.: Voy a hacer preguntas para dar algunas brújulas del libro. Hay frases que me llamaron la atención, porque homologás que en el trabajo de muchos años de experiencia que tenés, con la forma de diagnosticar, ponés al mismo nivel al hallazgo diagnóstico que al hallazgo físico después de un episodio de violación. ¿Podés contarnos un poco de esto? ¿Cómo llegaste? Porque es bastante fuerte como afirmación.

S.T.: En principio dejame decirles que el hallazgo físico, durante muchos años era casi excluyente, si no había una marca física que diera cuenta de la presencia de algo de sexualidad adulta en el cuerpo del niño, no servía como demostración de abuso. En realidad lo que traté de desarrollar y mostrar en el libro es que cuando un niño vive una situación que le resulta traumática (y esto no es solo para abuso sino para otras situaciones), siendo el abuso donde más se ve, traumático significa totalmente excesivo, que él no tiene herramientas para metabolizarlo, es como si le estallara una bomba en su cabeza con esto que le hacen en el cuerpo. Porque cada cosa que le va pasando, se supone que tiene que ir teniendo herramientas en su cabeza para ir incorporándolo y entendiéndolo.

El abuso no lo puede comprender, lo excede totalmente, entre otras cosas porque es la sexualidad de un adulto que el chico no puede conocer porque todavía no pasó por la edad en que pudiera comprender qué es la sexualidad adulta. Esa bomba que le estalla en la cabeza tiene efectos.

¿Cuáles son estos efectos? El chico no va a poder jugar, dibujar, contar con un relato eso vivido, sino que generalmente lo que le pasa es que se le interrumpe esa posibilidad de jugar, dibujar y contar y lo que aparece son como pedacitos de eso que estalló que quedaron intactos, pedacitos de algo que vivió en ese momento del abuso, que quedaron intactos y que aparecen después de un tiempo, por ejemplo, jugando a otras cosas.

El chico puede jugar, pero en relación a lo que le pasó no hay posibilidad de juego, de transformación, de hablar de eso, contarlo, sino que habitualmente es como si esa bomba que estalló tiene los pedacitos de metal incluidos ahora en esta nueva escena donde está jugando a otra cosa o dibujando; de repente se interrumpe el juego y aparece algo que no es juego. Eso lo podemos reconocer los terapeutas de un niño, porque no todo hacer de un niño es jugar. Por ejemplo, un chico está jugando en una casita en un consultorio, con los muñecos y de repente toma una muñeca y comienza a succionar los genitales de la muñeca. Ese momento es una interrupción del juego y aparece un pedazo intacto, como si fuera la esquirla de la bomba, de algo que él vivió y que le resultó traumático.

La posibilidad de que el terapeuta dentro del consultorio pueda reconocer esos elementos da la posibilidad de mostrar cómo esa sexualidad adulta actuó disruptivamente en su cabeza. Es como mostrar una parte de la escena traumática, que permite dar elementos en un informe a un juez de que ahí hubo un traumatismo.

M.H.: Este es un tema que está muy presente por el caso de los jóvenes futbolistas del Club Independiente, justamente hoy salió un reportaje en Clarín a Marta Dávila, una psicoanalista que armó la pensión de Independiente y cuando el periodista le pregunta cómo se reconoce un chico abusado, a diferencia de esto que estás diciendo y entendiendo que en este caso se trata de adolescentes, ella dice que se reconoce enseguida porque lloran, se ruborizan, tienen otra expresión cuando se les pregunta qué pasó. Además agrega que “el chico abusado tiene que ser contenido y tratado de una manera especial”. En eso parecería haber coincidencia, pero te pregunto, ¿por qué esta diferencia en cuanto al reconocimiento?

S.T.: De mi experiencia clínica de muchos años, pienso que posiblemente lo que quiere señalar es que hay formas de reconocerlo porque el problema es que en general son muy pocos los adolescentes que vienen a consultar porque fueron abusados, esa es la realidad en el hospital. Es muy baja la proporción de adolescentes que se presentan a la consulta manifestando haber sido abusados. La mayoría de los casos son hallazgos que tiene que hacer el profesional. Ya sea el medico clínico que lo atiende, el pediatra o el psicólogo. Porque a veces eso está tapado porque el chico no se anima a contarlo, porque él mismo no lo quiere recordar y muchas veces está inclusive encapsulado en su propio aparato psíquico, como si hubiera sido apartado como un mecanismo para poder seguir viviendo con eso tan terrible que le pasó.

Entonces, la llegada a descubrir que un adolescente fue abusado, muchas veces no es por el relato, sino por la ausencia del mismo, o porque de golpe aparece una irrupción en llanto, porque va al consultorio del pediatra y no se quiere desvestir, porque no se deja revisar los genitales, porque cuando el pediatra le pregunta, como lo hace habitualmente, sobre relaciones sexuales, responde que no quiere tener nunca relaciones sexuales. Entonces, el poder detectar las situaciones de abuso en la adolescencia implica poder conocer toda esta trama subterránea que no aparece claramente en la consulta.

M.H.: Nosotros tratamos un caso, del que hicimos un seguimiento, vinculado a una colega, una docente con la que damos clase en un bachillerato popular. Ella descubre el abuso por parte del padre de su niña de 3 años, porque en un momento la niña de pide “haceme como me hace papá”. En este caso, la que detecta la situación es la madre. Porque también hay madres que niegan estas cosas.

S.T.: Lo importante ahí fue que hubo un adulto que logró darle un sentido a lo que dijo la nena que le hizo prender una alarma. Eso es lo que también tenemos los profesionales que trabajamos en este campo, un montón de elementos para entender dónde tenemos que encender alarmas.

Con respecto a las madres te puedo decir varias cosas, nos hemos encontrado con madres cómplices, pero también hay muchas madres que no detectan estas situaciones, o porque están muy desconectadas, deprimidas, o en muchos casos también hemos visto madres que han sido abusadas en su infancia y que para no recordar su propio abuso, ellas también han implementado ciertos mecanismos de defensa que son extremos, como el de encapsular la experiencia traumática y tenerla apartada. No pueden recordar nada que tenga que ver con eso y además no pueden reconocer o ver alguna situación actual que pudiera tener que ver con eso que ellas mismas encapsularon, para no sacar a la vista ese recuerdo.

Entonces, es muy complejo el tema, porque hay muchos casos. En nuestra generación actual el abuso se habla, se llega a contar, se llega a decir, pero en la generación de los padres de los adolescentes actuales, de los padres o de los abuelos, esto no se hablaba, se mantenía tapado durante toda la vida, porque había una sociedad que no le iba a creer jamás a un chico, ni a una mujer, ni a una chica, entonces los relatos se guardaban porque a las personas les daba vergüenza contarlo porque encima eran culpabilizadas. Entonces hoy tenemos muchas madres que han vivido esto y que no pueden detectar y no pueden cuidar a sus hijos/as de esto, se repite la situación de abuso justamente porque ellas vivieron algo así que fue guardado, encerrado bajo muchos candados dentro de su aparato psíquico.

En nuestra justicia tenemos un sesgo todavía fuertemente patriarcal

A.V.: Todo esto tiene implicaciones de relación con la justicia, porque no es solamente la detección sino que tiene que ver con una operación de todo el aparato judicial. ¿Cuál es la relación con la justicia una vez que se descubre y se puede afirmar fehacientemente que hubo un abuso?

S.T.: Por un lado en nuestra justicia tenemos un sesgo todavía fuertemente patriarcal que hace que muchas veces no se le dé valor, por más que estén los elementos en un informe, por ejemplo, lo que pueden informar los profesionales que están tratando a los chicos. Muchas veces puede suceder, o que los niños no sean escuchados, que no se les dé valor a su palabra, o si el niño no relató en la Cámara Gesell con palabras el abuso vivido por parte, por ejemplo, de su papá y los hechos traumáticos, muchas veces se considera que no sirve como prueba. Lo que les contaba antes, tiene que ver con que muchas veces un niño no puede ser el testigo que pueda relatar con la distancia suficiente que necesita un relato.

A.V.: O sea que le piden a un niño que relate como un adulto frente a la justicia. Aclará qué es la cámara Gesell.

S.T.: Es un dispositivo que se usa para tomar la declaración de un niño. Es un adelanto que exista esto en Argentina, porque en muchos países los llevan a declarar directamente al juicio. Se toma una declaración en condiciones particulares, cuidadas, pero sobre eso hay mucho que avanzar, porque la idea que pesa es que la declaración de un niño tiene que parecerse al relato de un adulto. Todavía no está la posibilidad de pensar que los niños tienen otros medios para manifestarse y que tal vez no pueden contarlo con palabras. Esto es a veces un obstáculo para que se demuestre el abuso cuando realmente sucedió y es absuelto el abusador en el terreno penal.

M.H.: Esto fue lo que pasó con el papá de la hija de Natalia. En primera instancia, porque luego se hizo una movilización, se fue al Juzgado, se hizo una radio abierta y allí el Juez revirtió la medida y reabrió la causa. Pero fue producto de una situación de movilización que expuso al Juez.

A.V.: O sea, a los chicos se los trata como a un adulto que tiene que relatar cómo le robaron en el colectivo. No contemplando que el chico tiene una subjetividad en formación y que ese hecho es como vos relatabas antes, una bomba que le estalló.

S.T.: Exacto. Cómo un niño va a poder contar en primera persona, con la distancia necesaria que se requiere para un relato, objetivando los hechos, cómo la persona, que generalmente es el padre, que lo tenía que cuidar y proteger, a quien además muchas veces le tiene miedo porque suelen haber amenazas, cuente los hechos vividos. Es muy difícil que eso suceda. Por eso muchos abusadores quedan absueltos en el juicio penal, porque no están las pruebas de acuerdo a lo que nuestra justicia considera. Nada es homogéneo, hay jueces y juezas que trabajan de una manera muy interesante.

A.V.: Un juez será uno de los presentadores de tu libro el próximo sábado.

S.T.: Carlos Rozanski, exactamente. Por eso lo invité, tiene una modalidad de entender la subjetividad de un niño, de un adolescente y de una madre que permite pensar un montón de cosas que muchas veces no se piensan. Esa justicia, que yo llamaría patriarcal, que se extiende a psicólogos y docentes, es como si esperara que el niño “suba” al terreno del adulto. Espera desde ahí arriba que el niño se eleve y hable en los términos en los que el juez va a poder entender y no al revés, que los adultos traten de acomodarse a lo que un niño pequeño puede, para entender su subjetividad y en el lenguaje en el que puede expresarse un chico.

M.H.: ¿Quién más te acompaña el sábado en la presentación del libro?

S.T.: Carlos Rozanski, Jorge Volnovich y Adriana Franco.

M.H.: Esto será el sábado 7 de abril a las 16.30 en The Cavern Club, en Av. Corrientes 1660 al fondo, subiendo las escaleras. Entrada libre y gratuita. El libro está muy bien distribuido con muy buena exposición en los kioscos. “En carne viva. Abuso sexual infantojuvenil” escrito por Susana Toporosi. Mucho éxito en la presentación.

Fuente: https://www.topia.com.ar

FUNDAMENTOS DE LA ENTREVISTA FORENSE

INSCRIPCIONES ABIERTAS

Seminario dirigido a los profesionales que por su actividad deben abordar la violencia intrafamiliar, el abuso y maltrato infantil. Estudiantes de pregrado en medicina, psicología, derecho, trabajo social. Padres de familia y la comunidad en general.

FECHA: 27 y 28 de julio de 2018

LUGAR: Bogotá (Por confirmar).

HORARIO: 8am – 5pm

OBJETIVO: 

Reconocer las mejores prácticas que las organizaciones especializadas alrededor del mundo han definido para una adecuada entrevista forense a NNA que son víctimas o testigos de delitos. Los asistentes identificarán las herramientas de apoyo académico e investigativo que fortalecen la tarea de la entrevista forense.

EJES TEMÁTICOS:

  • Estándar internacional de la Entrevista Forense.
  • Perfil y competencias del entrevistador conforme a estándares internacionales.
  • Referentes científicos internacionales.
  • Agencias y organizaciones internacionales de referencia en el maltrato infantil.
  • Herramientas para combatir el maltrato infantil en Colombia.
  • Una mirada a los Child Advocacy Center y sus logros en la atención al maltrato infantil en Estados Unidos.

La violencia contra los NNA ha mostrado el más alto índice en los últimos tiempos; según la publicación Forensis (1), fueron atendidos 23.773 NNA por presunto abuso sexual y 10.385 fueron víctimas de violencia intrafamiliar en el 2017.

Las entidades en Colombia por si solas no podrán combatir esta problemática de salud pública que se sale del abordaje netamente judicial y que requiere el apoyo desde el sistema de salud, el sistema de educación en todos sus niveles y la participación activa y propositiva de la sociedad. La entrevista de los NNA víctimas de delitos se convierte en el principal mecanismo para encarar el maltrato y la violencia de NNA.

La entrevista forense a NNA es una destreza que requiere ser desarrollada y mantenida por los servidores y profesionales que la aplican; por lo tanto, se trata de una actividad especializada que requiere actualización continua. La entrevista busca obtener información que permita determinar si el maltrato ocurrió, además de ayudar a identificar otras víctimas, las necesidades de seguridad de los NNA y sus familias, así como facilitar la toma de decisiones en los procesos penales, civiles y administrativos.

(1 Forensis 2017 datos para la vida, Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Colombia 2018)

BENEFICIOS:

  • Obtenga 5% de descuento inscribiéndose en grupos de cinco (5) personas antes del 06 de julio de 2018.
  • Material digital.
  • Certificación.

COSTO: $180.00.000

INSCRIPCIÓN: 

  • Llenar el formato de inscripción:  https://goo.gl/forms/jaADt5l8CJK9dR2o1
  • Realizar consignación por el monto total del curso en el Banco Itaú en la cuenta de ahorros No. 709002265  a nombre de Oswaldo Posada con C.C. 79504677.
  • Enviar copia de la consignación al correo oswaldo.posada@safercwi.com
  • Los interesados podrán inscribirse hasta el 21 de julio de 2018.

En el siguiente enlace podrá descargar el programa completo y conocer al equipo docente: Seminario Entrevista Forense 27-28 julio

¿Tiene alguna duda? Escríbanos a oswaldo.posada@safercwi.com o comuníquese al +57 3102460474 en un horario de 9:00 am a 5:00 pm de lunes a viernes.

Las mujeres que no pueden denunciar los abusos sexuales de los que son víctimas

Muchas de estas mujeres huyeron de sus países para escapar del abuso sexual, solo para volver a enfrentar el mismo horror en Reino Unido como solicitantes de asilo.

El miedo a ser deportadas hace que no lo denuncien a la policía, pero un efecto que tuvieron las revelaciones sobre el productor de Hollywood Harvey Weinstein es que ahora han comenzado a hablar sobre sus experiencias entre ellas.

Con 37 años, Grace nunca ha tenido relaciones sexuales consentidas.

“No soy la única. Hay muchas más mujeres como yo”, dice, encorvada y mirando hacia la mesa. Ella apunta a la pared que separa la pequeña sala de reuniones de sus amigas en la habitación contigua.

“Somos las mujeres más vulnerables de Reino Unido”.

La exitosa terapia “extraterrestre” que logra que los niños verbalicen sus traumas

“Antenópolis” se llama el programa de la Fundación mexicana “Antenas por los Niños”, donde se utilizan los dibujos animados como terapia para que los niños víctimas de abuso logren verbalizar sus traumas para luego superarlos. A la fecha, el programa ha ayudado a más de 8 mil niños.

Lograr que un niño que ha sufrido un abuso reiterado por parte de un adulto (muchas veces sus propios padres, profesores o algún familiar) hable sobre su experiencia, es una tarea muy compleja y delicada que requiere de un trabajo enorme para lograr que se sienta en confianza para comenzar una terapia reparadora.

¿Por qué? Porque la confianza hacia el mundo adulto se rompe, porque los invade un miedo profundo de revelar la verdad de lo ocurrido, porque están amenazados por el abusador, e incluso, en muchos casos, porque no son conscientes del abuso del que han sido víctimas.

Puede pasar mucho tiempo antes de que el menor verbalice lo que le pasó, identifique bien a sus agresores, exprese lo que sintió, lo que siente hoy, etc. Y mientras más se retrasa este proceso, más se tarda también el inicio de la terapia para que se sane de este trauma.

¿Cómo lograr que entre en confianza, sin presiones? ¿Cómo hacer que se sienta seguro y dispuesto a trabajar en una terapia?

Julia Borbolla, reconocida psicóloga clínica mexicana fellow de Ashoka, lleva más de 30 años trabajando con niños y sus familias. El año 2005 desarrolló un innovador programa para llegar de una manera diferente a los niños vulnerados de entre 3 y 10 años (víctimas de abusos o sufrimiento físico y sicológico) y así prevenir, detectar y rehabilitar a los menores, tratando sus miedos y secretos más profundos.

Proyecto Antenas se llama su exitoso programa social, premiado a nivel internacional, que consiste en utilizar dibujos animados digitales que interactúan directamente, a tiempo real, con los niños a solas a través de un monitor, mientras los psicólogos se encuentran en otra pieza guiando el encuentro a través de un control remoto.

Los personajes interactivos son extraterrestres que no saben nada de la Tierra, por ende van haciéndoles pregunta sencillas a los niños para saber sobre su mundo, como: ¿qué es un papá?, ¿qué es una escuela?, ¿qué es un amigo?, ¿me convendría tener un hermano? Una vez que el niño va entrando en confianza, el marcianito (dirigido por la propia voz modificada de la psicóloga) empieza a ahondar en terrenos más complejoslogrando en 10 o 15 minutos lo que a un terapeuta le costaría aproximadamente cinco sesiones.

A la fecha, más de 8.000 niños mexicanos han sido beneficiados con este proyecto, que hoy, además de desarrollarse en clínicas y hospitales públicos a lo largo de México, se ha adaptado también a fiscalías de delitos sexuales y asuntos familiares, a la Suprema Corte de Justicia, a la Procuradería del Menor y la Familia, a los centros de Justicia, a la Secretaría de Gobernación y a Hogares de Niños (cada uno con un personaje diferente).

En El Definido conversamos con Julia para que nos contara la forma de trabajar que tiene su equipo de psicólogos y el impacto que genera esta didáctica terapia en los niños, niñas y adolescentes mexicanos.

El nacimiento de Antenas y su propósito

Julia nos cuenta que Antenas era un simple dibujo que le pidió a su hijo para una campaña escolar para reforzar la atención de los niños. Con él, la psicóloga decidió crear una historia sobre un extraterrestre llamado Antenas que había aterrizado en el sótano de la escuela y que salía por las noches a ver los cuadernos de los niños para ver si habían prestado atención en clases.

Los profesores iban dejándoles mensajes positivos a los niños en sus escritorios, firmados por Antenas. De a poco todo el personal del colegio y las materias eran intervenidas con mensajes de este personaje, hasta que los niños empezaron a exigir conocerlo en persona. Pero para no romper su fantasía, el mensaje a los niños fue el siguiente: Antenas es un marcianito al que le afectan los rayos solares, además de temerle un poco a los adultos, ya que sólo le gustan los niños y niñas de la Tierra.

El año 2003 Julia decidió transformar a Antenas en un personaje animado para instalarlo en su consulta privada, e incitada por su hija Julia Niño de Rivera (también psicóloga y hoy directora de la Fundación Antenas por los Niños A.C) decidió llevar al monitor a los hospitales para que el personaje conversara con los niños que estaban en tratamientos o previos a cirugías; y rápidamente se convirtió en un éxito.

Las verdades y secretos que los niños revelan en la terapia

La primera vez que Julia usó el programa, Antenas le preguntó a una niña de 5 años con quien vivía y ella respondió: con papá, mamá, hermano y una sirvienta. Antenas preguntó qué es una sirvienta y la niña le contestó: unas señoras que limpian y cuando los papás no las ven te pegan.

A partir de esa experiencia los niños empezaron a revelarle a Antenas situaciones de violencia, abusos sexuales e incluso delitos de los que han sido testigos. Pues al explicarle al personaje revelan sus propias experiencias, dada la confianza casi inmediata que logran, señalando por ejemplo: “los papás son señores que hacen llorar a las mamás”, “Los tíos son señores que juegan a juegos feos en los que te tienes que bajar los pantalones”.

El método que siguen se basa en el diálogo socrático, es decir en buscar la sabiduría propia del niño para explicarle el mundo a Antenas y después darle herramientas de resiliencia ante lo que esté viviendo. “Antenas es siempre positivo y sube al niño al status de maestro al pedirle que le explique. Es importante aclarar que no se trata de un engaño. Se le dice al paciente en todo momento que a Antenas lo mueve la cibernética, pero los niños y niñas del s. XXI no cuestionan esto, la tecnología es para ellos muy normal”, nos dice Julia.

¿Y por qué confían más en un dibujo animado que en un terapeuta? Antenas no se parece a nadie, no hay un prejuicio sobre él o ella, su ignorancia resulta muy atractiva para un niño o niña al que todos los adultos le dicen que hacer.

“Es asombroso ver cómo lo quieren y lo protegen, sobre todo cuando descubren que Antenas no tiene mamá. Muchos niños quieren ‘prestarle´ a su propia mamá o bien le meten en su buzón de correo monedas o dulces”.

Una herramienta previa a la terapia

Una vez recibida la información, los terapeutas manejan los temas con extremo cuidado, ya que uno de los principios de su trabajo es que no pueden revelar lo que saben sin el consentimiento del niño. Por eso Antenas debe pedirle permiso a los niños para compartir la información con un “adulto bueno”, que lo va a proteger y que va a cuidar a su familia. Por lo general, los niños lo permiten.

Así y gracias al éxito de esta herramienta que abre los canales de comunicación entre terapeutas y pacientes; las terapias posteriores logran ser mucho más efectivas, ya que se logra dar con el tema de fondo de forma más rápida y no invasiva.

¿Qué pasa si los niños denuncian abusos o delitos de terceros? Julia nos cuenta que precisamente por eso pusieron el programa a disposición de las autoridades, y hoy las procuradurías y centros de Justicia de México utilizan los personajes de Antenas para tomar la declaración de los niños de una manera más amigable y sin re-victimizarlos.

En México esta herramienta es cada vez más masiva y la idea de la Fundación es exportarla a otros países. Ya hay organizaciones de China, España, Estados Unidos y Sudáfrica que se han acercado para conocer la iniciativa.

Les dejamos esta charla TED donde Julia expone sobre su proyecto Antenas en México.

-Fuente: https://www.eldefinido.cl

Webinar: Protocolos de Entrevista Forense, Objetivos en Común

En este webinar, nuestro especialista Saulo Espinosa cita los protocolos que permanentemente utilizan los entrevistadores forenses (CHILD FIRST, NICHD, STEP WISE, RATAC, APSAC, otros) y de manera especial se concentra en los objetivos que todos ellos guardan en común.

Conferencista: Salud Espinosa Tovar

 

Webinar: “Entrevista forense a niños: Una respuesta como estado y sociedad al maltrato infantil”

Amplíe su conocimiento a través de este webinar sobre la la dinámica de la entrevista con las víctimas más vulnerables como son los niños, niñas y adolescentes (NNA), y el impacto en la respuesta del estado y la salud de un país. Además, conozca los estándares de calidad como herramienta fundamental para la atención de las víctimas y la investigación criminal.

Conferencista: Oswaldo Posada