El niño no puede comprender el abuso, lo excede totalmente

Entrevista a Susana Toporosi, psicoanalista de niños y adolescentes, autora de “En carne viva. Abuso sexual infantojuvenil” (Ed. Topía, 2018)

Susana ToporosiMario HernándezAlejandro Vainer

M.H.: Susana Toporosi, escritora del libro “En carne viva. Abuso sexual infantojuvenil”. Con un prólogo de Juan Carlos Volnovich, cito: “[…] Supo enfrentar el horror de una de las prácticas más aberrantes de la condición humana para, finalmente, construir este edificio conceptual ‘en carne viva’ que, de aquí en más, ha de convertirse en referencia obligada para quienes aborden el tema”. Viniendo de Juan Carlos, un prólogo tan elogioso, me imagino la importancia de este libro. Hablando con Alejandro Vainer, le comentaba que no me habían acercado el libro, pero después me di cuenta que es preferible que la entrevista te la haga él porque lo leyó dos veces. Te voy a dejar con Alejandro Vainer con quien compartís el Consejo de Redacción de la revista Topía.

A.V.: Voy a hacer preguntas para dar algunas brújulas del libro. Hay frases que me llamaron la atención, porque homologás que en el trabajo de muchos años de experiencia que tenés, con la forma de diagnosticar, ponés al mismo nivel al hallazgo diagnóstico que al hallazgo físico después de un episodio de violación. ¿Podés contarnos un poco de esto? ¿Cómo llegaste? Porque es bastante fuerte como afirmación.

S.T.: En principio dejame decirles que el hallazgo físico, durante muchos años era casi excluyente, si no había una marca física que diera cuenta de la presencia de algo de sexualidad adulta en el cuerpo del niño, no servía como demostración de abuso. En realidad lo que traté de desarrollar y mostrar en el libro es que cuando un niño vive una situación que le resulta traumática (y esto no es solo para abuso sino para otras situaciones), siendo el abuso donde más se ve, traumático significa totalmente excesivo, que él no tiene herramientas para metabolizarlo, es como si le estallara una bomba en su cabeza con esto que le hacen en el cuerpo. Porque cada cosa que le va pasando, se supone que tiene que ir teniendo herramientas en su cabeza para ir incorporándolo y entendiéndolo.

El abuso no lo puede comprender, lo excede totalmente, entre otras cosas porque es la sexualidad de un adulto que el chico no puede conocer porque todavía no pasó por la edad en que pudiera comprender qué es la sexualidad adulta. Esa bomba que le estalla en la cabeza tiene efectos.

¿Cuáles son estos efectos? El chico no va a poder jugar, dibujar, contar con un relato eso vivido, sino que generalmente lo que le pasa es que se le interrumpe esa posibilidad de jugar, dibujar y contar y lo que aparece son como pedacitos de eso que estalló que quedaron intactos, pedacitos de algo que vivió en ese momento del abuso, que quedaron intactos y que aparecen después de un tiempo, por ejemplo, jugando a otras cosas.

El chico puede jugar, pero en relación a lo que le pasó no hay posibilidad de juego, de transformación, de hablar de eso, contarlo, sino que habitualmente es como si esa bomba que estalló tiene los pedacitos de metal incluidos ahora en esta nueva escena donde está jugando a otra cosa o dibujando; de repente se interrumpe el juego y aparece algo que no es juego. Eso lo podemos reconocer los terapeutas de un niño, porque no todo hacer de un niño es jugar. Por ejemplo, un chico está jugando en una casita en un consultorio, con los muñecos y de repente toma una muñeca y comienza a succionar los genitales de la muñeca. Ese momento es una interrupción del juego y aparece un pedazo intacto, como si fuera la esquirla de la bomba, de algo que él vivió y que le resultó traumático.

La posibilidad de que el terapeuta dentro del consultorio pueda reconocer esos elementos da la posibilidad de mostrar cómo esa sexualidad adulta actuó disruptivamente en su cabeza. Es como mostrar una parte de la escena traumática, que permite dar elementos en un informe a un juez de que ahí hubo un traumatismo.

M.H.: Este es un tema que está muy presente por el caso de los jóvenes futbolistas del Club Independiente, justamente hoy salió un reportaje en Clarín a Marta Dávila, una psicoanalista que armó la pensión de Independiente y cuando el periodista le pregunta cómo se reconoce un chico abusado, a diferencia de esto que estás diciendo y entendiendo que en este caso se trata de adolescentes, ella dice que se reconoce enseguida porque lloran, se ruborizan, tienen otra expresión cuando se les pregunta qué pasó. Además agrega que “el chico abusado tiene que ser contenido y tratado de una manera especial”. En eso parecería haber coincidencia, pero te pregunto, ¿por qué esta diferencia en cuanto al reconocimiento?

S.T.: De mi experiencia clínica de muchos años, pienso que posiblemente lo que quiere señalar es que hay formas de reconocerlo porque el problema es que en general son muy pocos los adolescentes que vienen a consultar porque fueron abusados, esa es la realidad en el hospital. Es muy baja la proporción de adolescentes que se presentan a la consulta manifestando haber sido abusados. La mayoría de los casos son hallazgos que tiene que hacer el profesional. Ya sea el medico clínico que lo atiende, el pediatra o el psicólogo. Porque a veces eso está tapado porque el chico no se anima a contarlo, porque él mismo no lo quiere recordar y muchas veces está inclusive encapsulado en su propio aparato psíquico, como si hubiera sido apartado como un mecanismo para poder seguir viviendo con eso tan terrible que le pasó.

Entonces, la llegada a descubrir que un adolescente fue abusado, muchas veces no es por el relato, sino por la ausencia del mismo, o porque de golpe aparece una irrupción en llanto, porque va al consultorio del pediatra y no se quiere desvestir, porque no se deja revisar los genitales, porque cuando el pediatra le pregunta, como lo hace habitualmente, sobre relaciones sexuales, responde que no quiere tener nunca relaciones sexuales. Entonces, el poder detectar las situaciones de abuso en la adolescencia implica poder conocer toda esta trama subterránea que no aparece claramente en la consulta.

M.H.: Nosotros tratamos un caso, del que hicimos un seguimiento, vinculado a una colega, una docente con la que damos clase en un bachillerato popular. Ella descubre el abuso por parte del padre de su niña de 3 años, porque en un momento la niña de pide “haceme como me hace papá”. En este caso, la que detecta la situación es la madre. Porque también hay madres que niegan estas cosas.

S.T.: Lo importante ahí fue que hubo un adulto que logró darle un sentido a lo que dijo la nena que le hizo prender una alarma. Eso es lo que también tenemos los profesionales que trabajamos en este campo, un montón de elementos para entender dónde tenemos que encender alarmas.

Con respecto a las madres te puedo decir varias cosas, nos hemos encontrado con madres cómplices, pero también hay muchas madres que no detectan estas situaciones, o porque están muy desconectadas, deprimidas, o en muchos casos también hemos visto madres que han sido abusadas en su infancia y que para no recordar su propio abuso, ellas también han implementado ciertos mecanismos de defensa que son extremos, como el de encapsular la experiencia traumática y tenerla apartada. No pueden recordar nada que tenga que ver con eso y además no pueden reconocer o ver alguna situación actual que pudiera tener que ver con eso que ellas mismas encapsularon, para no sacar a la vista ese recuerdo.

Entonces, es muy complejo el tema, porque hay muchos casos. En nuestra generación actual el abuso se habla, se llega a contar, se llega a decir, pero en la generación de los padres de los adolescentes actuales, de los padres o de los abuelos, esto no se hablaba, se mantenía tapado durante toda la vida, porque había una sociedad que no le iba a creer jamás a un chico, ni a una mujer, ni a una chica, entonces los relatos se guardaban porque a las personas les daba vergüenza contarlo porque encima eran culpabilizadas. Entonces hoy tenemos muchas madres que han vivido esto y que no pueden detectar y no pueden cuidar a sus hijos/as de esto, se repite la situación de abuso justamente porque ellas vivieron algo así que fue guardado, encerrado bajo muchos candados dentro de su aparato psíquico.

En nuestra justicia tenemos un sesgo todavía fuertemente patriarcal

A.V.: Todo esto tiene implicaciones de relación con la justicia, porque no es solamente la detección sino que tiene que ver con una operación de todo el aparato judicial. ¿Cuál es la relación con la justicia una vez que se descubre y se puede afirmar fehacientemente que hubo un abuso?

S.T.: Por un lado en nuestra justicia tenemos un sesgo todavía fuertemente patriarcal que hace que muchas veces no se le dé valor, por más que estén los elementos en un informe, por ejemplo, lo que pueden informar los profesionales que están tratando a los chicos. Muchas veces puede suceder, o que los niños no sean escuchados, que no se les dé valor a su palabra, o si el niño no relató en la Cámara Gesell con palabras el abuso vivido por parte, por ejemplo, de su papá y los hechos traumáticos, muchas veces se considera que no sirve como prueba. Lo que les contaba antes, tiene que ver con que muchas veces un niño no puede ser el testigo que pueda relatar con la distancia suficiente que necesita un relato.

A.V.: O sea que le piden a un niño que relate como un adulto frente a la justicia. Aclará qué es la cámara Gesell.

S.T.: Es un dispositivo que se usa para tomar la declaración de un niño. Es un adelanto que exista esto en Argentina, porque en muchos países los llevan a declarar directamente al juicio. Se toma una declaración en condiciones particulares, cuidadas, pero sobre eso hay mucho que avanzar, porque la idea que pesa es que la declaración de un niño tiene que parecerse al relato de un adulto. Todavía no está la posibilidad de pensar que los niños tienen otros medios para manifestarse y que tal vez no pueden contarlo con palabras. Esto es a veces un obstáculo para que se demuestre el abuso cuando realmente sucedió y es absuelto el abusador en el terreno penal.

M.H.: Esto fue lo que pasó con el papá de la hija de Natalia. En primera instancia, porque luego se hizo una movilización, se fue al Juzgado, se hizo una radio abierta y allí el Juez revirtió la medida y reabrió la causa. Pero fue producto de una situación de movilización que expuso al Juez.

A.V.: O sea, a los chicos se los trata como a un adulto que tiene que relatar cómo le robaron en el colectivo. No contemplando que el chico tiene una subjetividad en formación y que ese hecho es como vos relatabas antes, una bomba que le estalló.

S.T.: Exacto. Cómo un niño va a poder contar en primera persona, con la distancia necesaria que se requiere para un relato, objetivando los hechos, cómo la persona, que generalmente es el padre, que lo tenía que cuidar y proteger, a quien además muchas veces le tiene miedo porque suelen haber amenazas, cuente los hechos vividos. Es muy difícil que eso suceda. Por eso muchos abusadores quedan absueltos en el juicio penal, porque no están las pruebas de acuerdo a lo que nuestra justicia considera. Nada es homogéneo, hay jueces y juezas que trabajan de una manera muy interesante.

A.V.: Un juez será uno de los presentadores de tu libro el próximo sábado.

S.T.: Carlos Rozanski, exactamente. Por eso lo invité, tiene una modalidad de entender la subjetividad de un niño, de un adolescente y de una madre que permite pensar un montón de cosas que muchas veces no se piensan. Esa justicia, que yo llamaría patriarcal, que se extiende a psicólogos y docentes, es como si esperara que el niño “suba” al terreno del adulto. Espera desde ahí arriba que el niño se eleve y hable en los términos en los que el juez va a poder entender y no al revés, que los adultos traten de acomodarse a lo que un niño pequeño puede, para entender su subjetividad y en el lenguaje en el que puede expresarse un chico.

M.H.: ¿Quién más te acompaña el sábado en la presentación del libro?

S.T.: Carlos Rozanski, Jorge Volnovich y Adriana Franco.

M.H.: Esto será el sábado 7 de abril a las 16.30 en The Cavern Club, en Av. Corrientes 1660 al fondo, subiendo las escaleras. Entrada libre y gratuita. El libro está muy bien distribuido con muy buena exposición en los kioscos. “En carne viva. Abuso sexual infantojuvenil” escrito por Susana Toporosi. Mucho éxito en la presentación.

Fuente: https://www.topia.com.ar

4 cuentos infantiles para prevenir y detectar a tiempo el abuso sexual

Para evitar este daño irreparable es necesario educar a los niños a temprana edad sobre cómo reconocer un abuso sexual. Así, logramos empoderarlos y de paso, debilitamos a los abusadores. ¿Cómo hablar este tema tan difícil con los niños? Leyéndoles cuentos.

Las estadísticas son alarmantes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que 1 de cada 5 niños son víctimas de violencia sexual, incluido el abuso sexual, y que esto afecta a niños de todas las edades, razas, clases sociales y religiones. Generalmente se da en entornos cercanos y de confianza, es decir, con tíos, abuelos, primos mayores, profesores, sacerdotes, vecinos o amigos de los padres.

Sabemos que como padres no es fácil abordar este tema con nuestros hijos cuando son muy pequeños, porque tenemos miedo a sexualizarlos a muy temprana edad, a pervertir su infancia, a inculcarles la desconfianza en los mayores, y, en resumen, a presentarles la idea de que el peligro puede estar cerca, cuando lo único que queremos es proteger su inocencia e infancia, criándolos en base a la confianza, el amor y la seguridad.

Pero, aunque suene cliché, la frase “más vale prevenir que lamentar”, en este caso es la gran clave. ¿Por qué? Porque los abusos pueden cometerse a cualquier edad, y porque, si los niños no saben de antemano qué es lo que está permitido que otras personas hagan con su cuerpo, jamás lo verán como un acto abusivo, y será mucho más fácil que el abusador los someta por períodos prolongados a esta violencia tan dañina.

En cambio, un niño que sabe qué es lo que es normal y qué no, estará más alerta y ante un eventual abuso, lo reconocerá rápidamente y podrá negarse, incomodarse o molestarse frente a este hecho, y comunicarlo a sus seres de confianza a tiempo, o al menos impedir que el abusador cometa el abuso. La mayoría de los abusadores actúa en base a la confianza que tiene con el niño, aprovechándose de su inocencia e ignorancia frente al tema.

¿Cómo tratar directamente estos temas tan complicados, sin ser tan explícitos? ¿Cómo llegar a la sensibilidad de nuestros hijos y hacerlos entender qué está bien y qué mal respecto a sus cuerpos, sin violentarlos con el lenguaje? ¿Cómo lograr que interioricen el tema del abuso y que sepan que es tan malo como el maltrato físico o sicológico?

Una buena forma de hacerlo es a través de cuentos infantiles creados por psicólogas especialistas, que enseñan el tema mediante un lenguaje directo y sencillo, acompañado de lindas ilustraciones que potencian el contenido y captan rápidamente la atención de los menores. Aquí les dejamos algunas recomendaciones para diferentes edades.

1. Kiko y la Mano: para niños pequeños

Este cuento infantil español se ha convertido ya en un clásico, y es material pedagógico para muchos jardines infantiles y escuelas públicas de Europa. Cuenta con una serie de materiales, llamados La Regla del Kiko, que incluye una guía, un cuento, un video y carteles, elaborados por el Consejo de Europa, para ayudar a los padres y educadores a explicar a los niños dónde otras personas no pueden tocarles, cómo reaccionar y a quién dirigirse para pedir ayuda.

Kiko, entonces, es un personaje que llega para combatir la violencia sexual contra los niños con una regla importantísima basada en tres ideas fundamentales: su cuerpo le pertenece sólo a él, existen secretos buenos y malos, y formas de tocar buenas y malas.

Los personajes son dos: Kiko y una mano, y la historia se basa en los tipos de contactos que van teniendo ambos, evidenciando así los que están permitidos y los que no, de forma clara y directa.

Aquí pueden leer el cuento, y le dejamos también el video.

2. Ojos Verdes: para niños entre 6 y 12 años

Este libro de la psicóloga española Luisa Fernanda Yágüez, cuenta la historia sobre un niño y su vecino adulto, y la relación secreta que mantienen.

Todo empieza cuando Alex, el niño, va en búsqueda de su pelota perdida y llega a una gran casa con un jardín maravilloso y se encuentra con Max, el entrenador de básquetbol del colegio, que resulta ser su vecino. Max le ofrece enseñarle a jardinear, siempre y cuando fuese un secreto. Y, al ser un conocido, Alex no ve el riesgo en esto y se somete a esta relación que termina en abuso. Por ende, el libro enseña que no se puede mantener secretos con adultos, aunque sean personas conocidas.

Aquí les dejamos el link del cuento.

3. ¡Estela grita muy fuerte!: a partir de 6 años

Este libro busca entregar a los niños una herramienta para enseñarles a hacerse respetar, para prevenir así tanto el maltrato como el abuso infantil. “Una excusa para que niños y niñas, y mayores, entablen un diálogo sobre el derecho de cualquier persona a decir no ante situaciones que nos disgustan o hacen daño”, señala Isabel Olid, autora del cuento.

Además, Olid, junto a la Asociación de Red de Ayuda a Niños Abusados, en colaboración con la Editorial Fineo, elaboraron un Programa de prevención de maltrato y abuso sexual infantil para acompañar el mensaje del cuento, mediante herramientas didácticas que permite que los niños se reconozcan en situaciones de maltrato y abuso y sepan cómo reaccionar.

El libro muestra a la protagonista Estela, una niña pequeña, en dos escenarios diferentes que involucran maltrato o abuso con personas cercanas: el primero es sobre maltrato físico con su mejor amiga del colegio y el segundo sobre abuso sexual con un tío.

Les dejamos el link del cuento en PDF y también el video.

4. Cata y Benja: para todas las edades

El gobierno chileno, a través del Ministerio de Justicia, el año 2012 publicó tres libros como guía básica de prevención del abuso sexual infantil:

Cata, Benja y su Hada Madrina es el primer libro, destinado a niños menores de seis años, que enseña los límites de las demostraciones de cariño de una persona de confianza, representada por un hada madrina.

Cata, Benja y Pincho es el libro destinado a niños entre 6 y 12 años, y explica a través de un amigo, lo que significa directamente el abuso sexual, por qué es malo, y que nadie puede tocarlos de manera indebida, incluidas las personas de confianza como: tíos, primos, abuelos, vecinos, etc. Enseña que no deben existir secretos con adultos y que siempre deben contarle a sus padres aquello que les molesta.

Cata y Benja online es el último libro destinado a adolescentes y que explica los abusos que se pueden cometer a través de internet y cómo evitar exponerse de forma online ante desconocidos. La historia está basada en la conversación por el chat de Facebook entre dos amigos, quienes van exponiendo lo peligroso que es entablar relaciones con personas desconocidas a través de internet, explicándolo mediante lenguaje juvenil y casos puntuales que supuestamente le pasaron a otros amigos cercanos.

Aquí pueden leer los tres libros.

¿Cómo actuar ante un caso de abuso infantil?

El Centro de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales (CAVAS), pone a disposición pública una serie de actitudes adecuadas en el caso de enfrentarnos a un abuso infantil:

1. Creer al niño/a: con tipos de respuesta: “Gracias por confiar en mí Y contármelo, así puedo ayudarte a solucionarlo”.

2. Hacerle sentir orgulloso por haberlo contado: con tipos de respuesta: “Has sido muy valiente al contármelo y estoy muy orgulloso/a de ti”.

3. Decirle que no es culpable: con tipos de respuesta: “Tú no has hecho nada malo”, “No es culpa tuya”.

4. Asegurarle que no le ocurrirá nada malo: con tipos de respuesta: “Ahora que me lo has contado, puedes estar tranquilo porque esto no volverá a ocurrir”.

5. Decirle que saldrá adelante: con tipos de respuesta: “Aunque ahora estés un poco triste, todos te vamos a ayudar a que te sientas mejor”.

6. Expresarle afecto con tipos de respuesta: “Te quiero y estaré junto a ti siempre que me necesites”.

7. Mantener la calma: no hablar al niño nunca con demasiada carga emocional, trasmitiendo nuestro desasosiego y preocupación.

8. Asegurarse de que el menor no ha sufrido heridas, y en el caso de que las haya sufrido, acudir a un médico.

9. Proteger a la víctima: impedir que el abusador pueda volver a acceder al menor. Y el mejor método es la DENUNCIA.

En esta nota tratamos el tema de prevención, alertas y formas de acompañar a una víctima de abuso sexual infantil con mayor detalle. Esto gracias a la entrevista que le realizamos al filósofo José Andrés Murillo, víctima del ex párroco Fernando Karadima, y director de la Fundación Para La Confianza, la que se dedica a acompañar a víctimas, generar información relevante sobre abusos y su difusión y a entregar formación y capacitación especializada en abuso sexual infantil a instituciones que trabajan con niños.

¿Qué otros métodos de prevención ante el abuso sexual conoces tú?

-Fuente: https://www.eldefinido.cl

 

 

 

 

Proyecto antenas / Julia Borbolla

TED Talks.- En esta charla, Julia Borbolla, cuenta qué la inspiró para inventar una herramienta interactiva donde los dibujos animados sirven de terapia para niños víctimas de abuso. A la fecha, ha ayudado a más de 8 mil niños.

 

La exitosa terapia “extraterrestre” que logra que los niños verbalicen sus traumas

“Antenópolis” se llama el programa de la Fundación mexicana “Antenas por los Niños”, donde se utilizan los dibujos animados como terapia para que los niños víctimas de abuso logren verbalizar sus traumas para luego superarlos. A la fecha, el programa ha ayudado a más de 8 mil niños.

Lograr que un niño que ha sufrido un abuso reiterado por parte de un adulto (muchas veces sus propios padres, profesores o algún familiar) hable sobre su experiencia, es una tarea muy compleja y delicada que requiere de un trabajo enorme para lograr que se sienta en confianza para comenzar una terapia reparadora.

¿Por qué? Porque la confianza hacia el mundo adulto se rompe, porque los invade un miedo profundo de revelar la verdad de lo ocurrido, porque están amenazados por el abusador, e incluso, en muchos casos, porque no son conscientes del abuso del que han sido víctimas.

Puede pasar mucho tiempo antes de que el menor verbalice lo que le pasó, identifique bien a sus agresores, exprese lo que sintió, lo que siente hoy, etc. Y mientras más se retrasa este proceso, más se tarda también el inicio de la terapia para que se sane de este trauma.

¿Cómo lograr que entre en confianza, sin presiones? ¿Cómo hacer que se sienta seguro y dispuesto a trabajar en una terapia?

Julia Borbolla, reconocida psicóloga clínica mexicana fellow de Ashoka, lleva más de 30 años trabajando con niños y sus familias. El año 2005 desarrolló un innovador programa para llegar de una manera diferente a los niños vulnerados de entre 3 y 10 años (víctimas de abusos o sufrimiento físico y sicológico) y así prevenir, detectar y rehabilitar a los menores, tratando sus miedos y secretos más profundos.

Proyecto Antenas se llama su exitoso programa social, premiado a nivel internacional, que consiste en utilizar dibujos animados digitales que interactúan directamente, a tiempo real, con los niños a solas a través de un monitor, mientras los psicólogos se encuentran en otra pieza guiando el encuentro a través de un control remoto.

Los personajes interactivos son extraterrestres que no saben nada de la Tierra, por ende van haciéndoles pregunta sencillas a los niños para saber sobre su mundo, como: ¿qué es un papá?, ¿qué es una escuela?, ¿qué es un amigo?, ¿me convendría tener un hermano? Una vez que el niño va entrando en confianza, el marcianito (dirigido por la propia voz modificada de la psicóloga) empieza a ahondar en terrenos más complejoslogrando en 10 o 15 minutos lo que a un terapeuta le costaría aproximadamente cinco sesiones.

A la fecha, más de 8.000 niños mexicanos han sido beneficiados con este proyecto, que hoy, además de desarrollarse en clínicas y hospitales públicos a lo largo de México, se ha adaptado también a fiscalías de delitos sexuales y asuntos familiares, a la Suprema Corte de Justicia, a la Procuradería del Menor y la Familia, a los centros de Justicia, a la Secretaría de Gobernación y a Hogares de Niños (cada uno con un personaje diferente).

En El Definido conversamos con Julia para que nos contara la forma de trabajar que tiene su equipo de psicólogos y el impacto que genera esta didáctica terapia en los niños, niñas y adolescentes mexicanos.

El nacimiento de Antenas y su propósito

Julia nos cuenta que Antenas era un simple dibujo que le pidió a su hijo para una campaña escolar para reforzar la atención de los niños. Con él, la psicóloga decidió crear una historia sobre un extraterrestre llamado Antenas que había aterrizado en el sótano de la escuela y que salía por las noches a ver los cuadernos de los niños para ver si habían prestado atención en clases.

Los profesores iban dejándoles mensajes positivos a los niños en sus escritorios, firmados por Antenas. De a poco todo el personal del colegio y las materias eran intervenidas con mensajes de este personaje, hasta que los niños empezaron a exigir conocerlo en persona. Pero para no romper su fantasía, el mensaje a los niños fue el siguiente: Antenas es un marcianito al que le afectan los rayos solares, además de temerle un poco a los adultos, ya que sólo le gustan los niños y niñas de la Tierra.

El año 2003 Julia decidió transformar a Antenas en un personaje animado para instalarlo en su consulta privada, e incitada por su hija Julia Niño de Rivera (también psicóloga y hoy directora de la Fundación Antenas por los Niños A.C) decidió llevar al monitor a los hospitales para que el personaje conversara con los niños que estaban en tratamientos o previos a cirugías; y rápidamente se convirtió en un éxito.

Las verdades y secretos que los niños revelan en la terapia

La primera vez que Julia usó el programa, Antenas le preguntó a una niña de 5 años con quien vivía y ella respondió: con papá, mamá, hermano y una sirvienta. Antenas preguntó qué es una sirvienta y la niña le contestó: unas señoras que limpian y cuando los papás no las ven te pegan.

A partir de esa experiencia los niños empezaron a revelarle a Antenas situaciones de violencia, abusos sexuales e incluso delitos de los que han sido testigos. Pues al explicarle al personaje revelan sus propias experiencias, dada la confianza casi inmediata que logran, señalando por ejemplo: “los papás son señores que hacen llorar a las mamás”, “Los tíos son señores que juegan a juegos feos en los que te tienes que bajar los pantalones”.

El método que siguen se basa en el diálogo socrático, es decir en buscar la sabiduría propia del niño para explicarle el mundo a Antenas y después darle herramientas de resiliencia ante lo que esté viviendo. “Antenas es siempre positivo y sube al niño al status de maestro al pedirle que le explique. Es importante aclarar que no se trata de un engaño. Se le dice al paciente en todo momento que a Antenas lo mueve la cibernética, pero los niños y niñas del s. XXI no cuestionan esto, la tecnología es para ellos muy normal”, nos dice Julia.

¿Y por qué confían más en un dibujo animado que en un terapeuta? Antenas no se parece a nadie, no hay un prejuicio sobre él o ella, su ignorancia resulta muy atractiva para un niño o niña al que todos los adultos le dicen que hacer.

“Es asombroso ver cómo lo quieren y lo protegen, sobre todo cuando descubren que Antenas no tiene mamá. Muchos niños quieren ‘prestarle´ a su propia mamá o bien le meten en su buzón de correo monedas o dulces”.

Una herramienta previa a la terapia

Una vez recibida la información, los terapeutas manejan los temas con extremo cuidado, ya que uno de los principios de su trabajo es que no pueden revelar lo que saben sin el consentimiento del niño. Por eso Antenas debe pedirle permiso a los niños para compartir la información con un “adulto bueno”, que lo va a proteger y que va a cuidar a su familia. Por lo general, los niños lo permiten.

Así y gracias al éxito de esta herramienta que abre los canales de comunicación entre terapeutas y pacientes; las terapias posteriores logran ser mucho más efectivas, ya que se logra dar con el tema de fondo de forma más rápida y no invasiva.

¿Qué pasa si los niños denuncian abusos o delitos de terceros? Julia nos cuenta que precisamente por eso pusieron el programa a disposición de las autoridades, y hoy las procuradurías y centros de Justicia de México utilizan los personajes de Antenas para tomar la declaración de los niños de una manera más amigable y sin re-victimizarlos.

En México esta herramienta es cada vez más masiva y la idea de la Fundación es exportarla a otros países. Ya hay organizaciones de China, España, Estados Unidos y Sudáfrica que se han acercado para conocer la iniciativa.

Les dejamos esta charla TED donde Julia expone sobre su proyecto Antenas en México.

-Fuente: https://www.eldefinido.cl

8 mitos sobre el abuso sexual infantil que debemos dejar de creer

Hay niños de los cuales ni siquiera sospechamos que han sufrido abusos. Hay contextos e historias que jamás imaginaríamos. En Chile, 7 de cada 10 abusos sexuales son contra menores de 14 años según la Fiscalía Nacional.

Desde el 2012 a la fecha, son más de 81 mil las denuncias por este delito que han ingresado al Ministerio Público (un tercio de ellas en la Región Metropolitana). De todas esas, 56 mil corresponden a víctimas menores de 14 años. ¿Lo más triste?

Según la prefecto Claudia Domínguez, jefa de la Brigada de Delitos Sexuales y Menores de la PDI, en la mayoría de los casos habrían sido víctimas de abuso por algún integrante de su propia familia o alguien cercano.

La Fundación Para La Confianza, cuya misión consiste en la lucha contra el abuso sexual infantil, lanzó la campaña #RompiendoMitosdelAbuso para derribar los mitos y prejuicios que rodean este delito y que, según ellos, fueron construidos desde “la ignorancia, la desconfianza y el silencio”.

A través de una campaña viral en las redes sociales, la fundación que dirige José Andrés Murillo y que a la fecha ha apoyado con acompañamiento a más de 2000 víctimas de abuso en Chile; presenta mitos que están muy arraigados, que desinforman, llenan de prejuicios y entorpecen la prevención.

Estos fueron identificados y rebatidos en base a estadísticas nacionales e internacionales, literatura de psicología y a la experiencia de estos siete años de la propia fundación.

Para proteger a nuestros niños y disminuir las instancias que vuelven más vulnerables a los menores frente a posibles agresores; debemos erradicarlos de nuestra sociedad de forma urgente. ¡Los invitamos a leer y compartir!

Mito 1: El abuso sexual solo ocurre en familias de contextos pobres o vulnerables

¡FALSO! El abuso sexual es transversal a todas las clases sociales. No hay razas, grupos étnicos, religiosos, ni clases sociales inmunes al fenómeno. Las manifestaciones pueden variar según contexto socioeconómico o cultural, pero ocurre indistintamente.

Lo que pasa es que los abusos ocurridos en contextos de menores ingresos pueden llegar a ser más visibles, ya que están más expuestos al control de los sistemas institucionales.

Mito 2: Los abusadores sexuales infantiles son sólo hombres

Falso, falso, falso. Las estadísticas señalan que un 75% son hombres, pero que el otro 25% corresponde a mujeres agresoras sexuales.

Mito 3: Los hombres no pueden ser abusados

¡Falso! Según encuestas de prevalencia de abuso sexual del Ministerio del Interior del año 2013, el 25% de las denuncias corresponde a víctimas varones.

Mito 4: Los niños, niñas o adolescentes no abusan sexualmente

Esto es falso. Muchos niños son abusados por otros niños; comúnmente por niños mayores, amigos, hermanos o familiares cercanos.

Es imprescindible que reconozcamos este problema y no se silencie en la familia. No para sindicar a los niños como agresores, sino que para reparar en las causas del porqué este niño transgrede y ayudar a que el transgresor pueda transitar de la culpa a la responsabilidad, reconociendo el daño, para reparar las consecuencias y controlar la conducta.

Este es un tema especialmente difícil de manejar, porque es muy difícil pensar que niños pueden transgredir corporalmente a otros y porque no es fácil diferenciar la curiosidad sexual natural, de un comportamiento abusivo.

Niños, especialmente los más pequeños, pueden participar en este tipo de comportamiento sin saber que es malo o abusivo.

Mito 5: Los niños que han sido abusados sexualmente serán homosexuales o tendrán problemas de identidad sexual

¡Falso! La traumatización de la sexualidad no es igual a problemas de identidad sexual.
No existen estudios que correlacionen la existencia de agresión sexual con la orientación sexual de las personas.

Muchas personas que fueron víctimas y que además son homosexuales, relatan que su orientación sexual fue utilizada por el agresor para manipularlas o silenciarlas; creándoles, además del sufrimiento por la agresión, vergüenza, culpabilidad y silencio. Esta creencia ha generado prejuicios inaceptables hacia personas de orientación sexual diversa, provocándoles mucho daño.

6. Las víctimas de abuso sexual son potenciales abusadores de niños (sobre todo los hombres)

¡FALSO! No todos los agresores sexuales fueron personas agredidas sexualmente. Muchos de ellos fueron víctimas de maltrato físico o negligencia.

7. Los homosexuales, lesbianas o transexuales son más propensas a abusar sexualmente de los niños, niñas y adolescentes que los heterosexuales

Mentira. La gran mayoría de adultos que abusan sexualmente de niños se identifican como heterosexuales y tienen o han tenido parejas heterosexuales.

8. Las consecuencias del abuso infantil no son importantes, los niños pequeños lo olvidan todo

FALSO. La memoria tiene múltiples niveles y expresiones, no siempre racionales o conscientes. Existen inúmeras consecuencias asociadas al ámbito físico, psicológico y social; así como también a nivel corporal e inconsciente. Daño que en la mayoría de los casos se perpetúa gracias al silencio y la imposibilidad de elaborar estas vivencias.

Sí, hay más mitos que combatir

Además de los mitos que identifica Para La Confianza, hay otros mitos que presenta la fundación española RANA (Red de Niños Abusados) que trabaja en la prevención, sensibilización y educación sobre el abuso sexual infantil:

– En la actualidad se producen más abusos que antes: FALSO. Ahora se conocen mejor, porque antes no se estudiaban ni se denunciaban.

– Si le ocurriera a un niño de nuestro entorno, nos daríamos cuenta. FALSO. Sólo el 2% de los casos de abusos sexual dentro de la familia, se conocen al tiempo que ocurren.

– Los abusos sexuales van acompañados de violencia física. FALSO. Sólo un 10% de los casos vienen asociados a violencia física.

– Los niños y niñas no siempre dicen la verdad. FALSO. Pocas veces inventan historias que tengan relación con haber sido abusados sexualmente. Sólo el 7% de las declaraciones resultan ser falsas.

– Los niños y niñas pueden evitar los abusos y decir “no”. FALSO. Los menores pueden aprender a evitarlos, pero generalmente, cuando les sucede, les engañan o amenazan y se sienten confundidos, por lo que no saben cómo reaccionar adecuadamente.

Consejos de la Unicef para prevenir los abusos sexuales

La Unicef de Argentina publicó un documento con información relevante que define lo que es un abuso sexual, incluye mitos, información relevante respecto a cómo tratar el tema y finalmente entrega ocho consejos para que los padres y/o educadores tratemos el tema con los niños desde la primera infancia, con el fin de evitar posibles abusos o al menos identificarlos a tiempo.

1. Enseñe a los niños y las niñas los nombres de las partes privadas del cuerpo.

2. Enfatice que el agresor sexual puede ser tanto un familiar, como una persona conocida o desconocida.

3. Hágales saber que tienen el derecho de decidir acerca de su propio cuerpo.

4. Bríndeles seguridad en sí mismos. Anímelos a decir ¡NO! cuando no deseen ser tocados, aún en formas que no sean sexuales (rehusando cortésmente abrazos, por ejemplo).

5. Deje en claro que desde los 3 años de edad ya no necesitan ayuda de otros, adultos o adolescentes, para ocuparse de sus partes íntimas. Promueva la autonomía del niño para ir al baño, vestirse y bañarse.

6. Enseñe a niños, niñas y adolescentes a cuidar sus propias partes íntimas para que no tengan que depender de otros.

7. Enseñe la diferencia entre los buenos secretos (una fiesta sorpresa) y los malos secretos. ¿Qué es un mal secreto? Aquel que se supone que los niños deben guardar por siempre y esconde acciones que no están bien.

8. ¡Confíe en sus instintos! Si no se siente cómodo a la hora de dejar a un niño con alguien, no lo haga. Y si tiene preocupaciones acerca de un posible abuso sexual, adopte una actitud de escucha compresiva y haga las preguntas adecuadas.

¿Qué otros mitos crees que son necesarios derribar? ¿Qué otros consejos agregarías?

-Fuente: http://www.eldefinido.cl

Los pederastas pueden estar bajo el mismo techo

Según datos del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) 80% de los pederastas son conocidos por el niño y la familia y utilizan la confianza para engañar a los adultos pues aún no estamos preparados para detectar cómo y cuándo actúa un pederasta.

Nadie lo habla, nadie lo escucha, nadie lo ve; cuando un adulto abusa a un niño o adolescente el delito es una pesada culpa que aplasta a la familia: “Yo nunca vi nada sospechoso”, “parecía quererlo tanto,” “¿cómo no me di cuenta?”, “¿será verdad?, esto no puede estar pasando”. Los familiares olvidan que antes de llegar al menor, el pederasta seduce y engaña primero a los adultos.

Ana Hilda Arencibia Valles, exjuez penal de Yaracuy, lo explica: “El abuso sexual infantil es un delito que vive en zona oscura; hasta que no se descubre nadie lo sabe. El agresor sabe que nadie sospecha de él y se vale de eso para perpetrar el delito impunemente, cada vez que quiera, por meses o años”.

Yimmy Rodríguez, psicólogo especialista en niños, niñas y adolescentes, indica que para que el abusador actúe, por lo general, necesita pasar tiempo a solas con el menor por lo que la máxima a aplicar es anular la estrategia 1-1 o dejar que un adulto pase tiempo a solas con un niño sin supervisión, independientemente que sea un familia, un maestro, un entrenador o un sacerdote.

Antes de actuar, el pederasta se gana la confianza de la familia; nadie sospecha de la persona que está cerca y contrario a lo que hemos aprendido la mayoría de los pederastas son conocidos del niño y de la familia, afirmó el especialista. Rodríguez indicó que hay que ejercer la vigilancia activa y aceptar que el abuso sexual infantil puede ocurrir por lo que debemos estar atentos a conductas sospechosas en la relación de la persona con el niño o adolescente.

Estiana Colmenares, directora de Voces de Género, asociación civil asentada en Caracas, Venezuela, dedicada a defender los derechos y niños desde el año 2014, considera que la prevención comienza por la formación en el tema a los padres y a quienes ejercen el cuidado y vigilancia; es decir, maestras, niñeras, entrenadores y tutores deben aprender a prevenir y detectar conductas sospechosas de un adulto respecto a un niño.

Estadísticas de Voces de Género reflejan que el pederastas actúa mayormente cuando salen a pasear o juegan a solas con el niño o adolescente, entendiendo que el abuso es un proceso gradual que lleva años por lo que el menor pasa de la niñez a la adolescencia en manos del abusador, indicó Colmenares y vista la relación de afecto o autoridad para el adolescente es muy difícil hablar sobre lo que le está sucediendo.

En cuanto a los niños más pequeños, de 2 a 8 años, los registros de la organización reflejan que muchas veces son abusados mientras están sentados sobre las piernas del pederasta, quien suele ser un familiar, padrino, entrenador o muy cercano a la familia. La abogada subrayó “La confianza debe ganarse, no darla automáticamente a quien vaya a cuidar a un niño. Hay que estar muy seguros para delegar el cuidado de un menor a terceros. Debemos recordar que todos tenemos el deber de cuidar a los niños y adolescentes que sean dejados a nuestro cargo “.

Romper el silencio

Al investigar sobre el abuso sexual infantil en Venezuela faltan datos, perfiles, estadísticas; la exjuez Arencibia considera que la mayoría de los casos no se denuncian sea por vergüenza, miedo o ignorancia; el silencio se impone, no solo los menores callan, callan los adultos que están obligados a protegerlos.

Si un niño se atreve a hablar, afirma el psicólogo Rodríguez, lo principal es creerle, asegurarle que no es su culpa y separarlo del presunto agresor hasta investigar y determinar si es ese adulto u otro quien abusa del niño. Además debemos recordar que el abuso es una serie de conductas dañinas como manoseos, exhibición a contenido sexual hasta penetración, las cuales resaltó la exjuez implican penas de 4 a 20 años, haya o no consentimiento del menor, según lo establece la Ley Orgánica de Protección a Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna).

“Es un delito que se da en la esfera de la confianza, dentro de las casas, las escuelas u otros espacios; el niño calla porque no entiende lo que sucede y si lo entiende es chantajeado con el cariño o callado por medio de la violencia”, subraya Arencibia.

Cuando un niño es abusado entra en juego el cariño y el afecto, quien lo hace no solo dice quererlo sino que es una persona apreciada por su mamá y su familia.

“El abuso no sucede de un día para otro, va poco a poco y el pederasta se asegura de que el menor nunca lo diga; seduciéndolo, diciéndole que es su culpa o con amenaza; de allí la dificultad para hablar, el niño se pregunta ¿quién me va a creer?”, explica, a su vez, Rodríguez.

Estiana Colmenarez recuerda: “La estrategia más usada por el agresor es la persuasión o la coerción, frases como ‘es nuestro secreto, no se lo digas a nadie’, ‘lo hago porque te quiero’, ‘si lo dices nadie te va a creer’, ‘si hablas, algo malo le haré a tu mamá’, son las más usadas para lograr el pacto de silencio”.

También pueden vestir sotana

No solo entrenadores, padrastros o padrinos se encuentran en la esfera de los pederastas, quienes usan la confianza y el cariño para agredir, también pueden ser ministros de algún culto o vestir una sotana, como pasó con el sacerdote Luis Alberto Mosquera Delgado, sentenciado a 7 años de prisión en el año 2006 por abuso sexual a n niño recibió un beneficio procesal y hoy oficia misa en El Tocuyo, estado Lara, pese a que su presencia amenaza los derechos colectivos y difusos de niños y adolescentes, como el derecho a ser protegidos del peligro.

Mosquera Delgado, según explica un consejero de protección, es una amenaza para los niños y adolescentes y de acuerdo al artículo 347 de la Lopnna, en su numeral K, el Consejo Municipal de Derechos de Niños y Adolescentes (Cdmnna) debe intentar la acción de protección, exhortar a las instituciones a separar al sacerdote de la cercanía con niños y adolescentes y garantizar sus derechos.

Desde febrero 2009, el sacerdote administra la parroquia Nuestra Señora de La Valvanera y sobre él pesa no solo la condena por haber abusado a un niño de 6 años dentro de la casa parroquial del barrio San Jacinto en Barquisimeto (tal como consta en el expediente) sino la denuncia de violación en grado de tentativa hecha en el año 1996 en Carora por la mamá de un menor de 12 años, el cual logró huir de Mosquera Delgado al presuntamente intentar abusarlo.

Señalar al pederasta

Admitir que quien abusa puede estar bajo el mismo techo es el primer impedimento para darse cuenta. Los adultos no imaginan que pueda ser posible y por ello, explica el psicólogo Rodríguez, el abuso sigue en el tiempo y no puede ser detectado, salvo que el niño hable (lo que no pasa casi nunca) o el pederasta sea descubierto.

“Al descubrirse el hecho o sospechar de que algo está ocurriendo lo correcto es denunciar y, por lo general, las denuncias son hechas por la familiares o maestras, quienes según la Lopnna, al tener autoridad y vigilancia sobre el menor están obligadas a cuidarlo”, recordó la exjuez penal Arencibia.

“Cuando delegas el cuidado de un niño o adolescente a una institución (sea escuela, liceo o sistema deportivo) el tutelaje del menor lo tiene la institución y durante el lapso de tiempo que el menor permanezca allí son responsables de lo que pueda pasarle, incluido que sea abusado sexualmente”, subraya Arencibia.

La abogada recordó que no se debe ser negligente al momento de proteger a un niño o adolescente y que cualquier persona puede hacer la denuncia sea a través de la fiscalía de la materia o a través de los concejos municipales de derechos del niño, niña y adolescente (cdmnna).

Por su parte, Colmenares detalla que además de la familia y maestros, el personal de salud es corresponsable de denunciar toda situación que atente o vulnere la integridad de un niño o adolescente y, si observa o sabe de un posible hecho punible de abuso sexual infantil, tiene la obligación legal y moral de hacer la denuncia respectiva para frenar al pederasta.

Prevenir es ejercer el cuidado activo, proteger a niños y adolescentes no solo de los extraños sino de los conocidos. El abuso sexual infantil se basa en la confianza, el cariño y el contacto; quien abusa está cerca y puede ser un padrastro, un tío, un padrino, un maestro o entrenador, las estadísticas así lo reflejan, por ello debemos aprender a ver actitudes extremadamente cariñosas, tratos preferenciales y evitar dejar a solas al niño o adolescente; delegar su cuidado solo cuando sea realmente necesario.

No basta con enseñar a los niños a no permitir les toquen sus partes privadas, no basta con observar signos de posibles abusos, para prevenir debemos comenzar por formarnos en el tema observar a los adultos que rodean a los menores y detectar conductas inapropiadas como insistencia en jugar o salir siempre a solas, marcada preferencia por el menor y en algunos casos, explica el psicólogo, tratarlos como pareja. La prevención, el cuidado y vigilancia es fundamentalmente una responsabilidad de los adultos, aspirar que los niños se cuiden solos es una estrategia que da pocos resultados.

-Fuente: https://elpitazo.com/ultimas-noticias/los-pederastas-pueden-estar-techo/

-Imagen: andreacanon.com

Webinar: “Entrevista forense a niños: Una respuesta como estado y sociedad al maltrato infantil”

Amplíe su conocimiento a través de este webinar sobre la la dinámica de la entrevista con las víctimas más vulnerables como son los niños, niñas y adolescentes (NNA), y el impacto en la respuesta del estado y la salud de un país. Además, conozca los estándares de calidad como herramienta fundamental para la atención de las víctimas y la investigación criminal.

Conferencista: Oswaldo Posada

ENTREVISTA FORENSE A NIÑOS: UNA RESPUESTA COMO ESTADO Y SOCIEDAD AL MALTRATO INFANTIL

¡Bienvenido! Lo invitamos a unirse gratuitamente al webinar “Entrevista Forense a Niños: Una respuesta como estado y sociedad al maltrato infantil”.  Sólo debe inscribirse en el siguiente enlace https://zoom.us/webinar/register/entrevista-forense y una vez registrado, usted recibirá un e-mail de confirmación para unirse a nuestro evento en la fecha y hora indicada.

FECHA: Junio 29 de 2017

HORA: 07:00 p.m. – 08:00 p.m. (Hora Colombia)

El abuso sexual infantil y la manera que lo abordan los sistemas de justicia y salud, ha sido estudiado por más de 45 años. La experiencia y los resultados de las investigaciones científicas, hoy muestran el camino correcto y los aspectos que deben ser estudiados con más detenimiento hacia la mejora de dichos sistemas, y por ende de la sociedad.

En nuestro webinar gratuito usted podrá conocer la dinámica de la entrevista con las víctimas más vulnerables como son los niños, niñas y adolescentes (NNA), y el impacto en la respuesta del estado y la salud de un país. Además, conocerá los estándares de calidad como herramienta fundamental para la atención de las víctimas y la investigación criminal.

IMPARTE: Oswaldo Posada López

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Instructor Certificado en Técnicas Avanzadas de Entrevista e Interrogatorio. Odontólogo especialista en Antropología Forense e investigador retirado del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI). Asesor técnico en el Programa ICITAP del Departamento de Justicia. Diseñador de programas para el fortalecimiento de la investigación criminal en Colombia, Panamá, Nicaragua, El Salvador, Perú y Paraguay, con más de 13 años de experiencia. Asesor de la agencia OPDAT para el fortalecimiento de fiscales de la Unidad de Derechos Humanos y Justicia y Paz en Colombia. Consultor del proyecto de acreditación de los laboratorios forenses en Colombia con reconocimiento forense internacional a través de la implementación de la Guía 19 de ILAC. Gestor del programa de Entrevista Forense a Niños e instructor capacitado por CornerHouse en el protocolo SATAC y representante del Programa ChildFirst® en Colombia que promueve las mejores prácticas en el manejo de investigaciones de abuso sexual infantil.

¿Tiene alguna duda? Escríbanos a contacto@safercwi.com.

Entrevista Forense a NNA: Mejores Prácticas

La revista Juvenile Justice del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, publicó en septiembre de 2015, el boletín “Child Forensic Interviewing: Best Practices”[i] (La Entrevista Forense Infantil: Mejores Prácticas), un documento valioso para quienes realizan Entrevistas Forenses a NNA y a la comunidad en general. En su publicación, reúnen a los más altos representantes de la entrevista forense de ese país con el propósito de definir las mejores prácticas de esta disciplina. A continuación, resumimos los aspectos más importantes allí publicados.

El abuso sexual infantil y la manera que lo abordan los sistemas de justicia y salud, ha sido estudiado por más de 45 años. La experiencia y los resultados de las investigaciones científicas, hoy muestran el camino correcto y los aspectos que deben ser estudiados con más detenimiento hacia la mejora de dichos sistemas, y por ende de la sociedad.

¿Cuál es el propósito de la Entrevista Forense (EF)? La EF hace parte de un componente de actividades y disciplinas en las que se incluye a investigadores de policía, protección infantil, fiscales, abogados, defensores de familia y profesionales de la salud (médicos, enfermeras, psicólogos y psiquiatras), entre otros más que pueden participar. En el artículo se define la EF como “un método para reunir información objetiva sobre la denuncia de abuso o exposición a la violencia, sensible desde el punto de vista del desarrollo infantil y que sea legalmente aceptado.”

Consideraciones sobre el NNA: Ningún NNA puede llegar a involucrase o relacionar su experiencia de la misma forma. Es importante considerar las influencias sobre la memoria, las habilidades de lenguaje y la motivación que tienen los NNA para conversar.

Desarrollo infantil: La edad y las capacidades de desarrollo influyen en la percepción de una experiencia y en la cantidad de información que se puede almacenar en la memoria a largo plazo. Los niños más pequeños (preescolares) pueden recordar experiencias que se ven reflejadas en reacciones conductuales, sin embargo, estos primeros recuerdos no están asociados con descripciones verbales. Al inicio del desarrollo lingüístico, la capacidad de dar sentido a experiencias desconocidas y el vocabulario, son limitados, razón por la cual están menos acostumbrados a conversar sobre experiencias pasadas. A mayor edad, estas condiciones van mejorando. No obstante, recordar una experiencia no asegura que el niño sea capaz de describirla a otros. Por eso, la Entrevista Forense es un desafío para los niños e implica patrones de conversación muy diferentes y una demanda de detalle desconocida. No menos retadora es la entrevista con los adolescentes, pues a pesar de parecerse más a un adulto, varían mucho en sus habilidades verbales y cognitivas.

Cultura y desarrollo: La familia, su entorno social, económico y cultural, influyen en su desarrollo. Las diferencias culturales pueden generar malentendidos dentro de la entrevista.

Discapacidad: Los niños con discapacidad están en mayor riesgo de abuso o abandono. Es probable que los entrevistadores no cuenten con capacitación o experiencia especializada en el amplio campo de las discapacidades o con respecto a problemas de desarrollo, por lo cual es importante recibir colaboración especializada para la entrevista. Los recursos locales, especialistas en el área o la misma familia, son un buen apoyo. En estos casos, puede ser necesario realizar más de una sesión de la entrevista.

Trauma: La memoria puede verse afectada por el trauma, de tal forma que el recuerdo puede no ser de manera lineal sino como “memorias flash” o “instantáneas” de la victimización. Los entrevistadores deben ser conscientes de los factores que mitigan el impacto. También deben modificar sus expectativas de lo que el niño sea capaz de reportar. Un modelo de entrevista de sesiones múltiples, no duplicadas, puede llegar a ser necesario.

Revelación: Aunque no existe un patrón único de revelación es importante conocer el proceso, el cual puede iniciar con una negación, pasar por una no revelación, seguir con una revelación reacia, luego una revelación incompleta, hasta finalizar con una revelación completa. Una revelación por lo general es retrasada; del 60% al 80% de los NNA revelan hasta la edad adulta. Los niños que revelan, a menudo, no relatan su experiencia de forma completa, y pueden con el tiempo, proporcionar información adicional.

Consideraciones sobre la entrevista: Universalmente, se acepta la necesidad de entrevistar a los NNA sobre las denuncias de abuso. Las siguientes son consideraciones importantes para logarlo:

En qué momento: Tan pronto las condiciones del NNA lo permitan, el equipo multidisciplinario debe estar listo para la entrevista. La prioridad es el niño.

Documentación: Una grabación en video con audio es la forma más completa de documentar la entrevista y de mantener un registro transparente de la actividad. Además, es un material de consulta posterior, con el fin de revisar y mejorar el trabajo del equipo y facilitar el desarrollo de destrezas.

Ajuste neutral y objetivo: El entorno de la sala debe ser cómodo, privado, y tanto física como psicológicamente seguro para las diversas poblaciones de niños y sus familias. La sala debe estar dotada de equipos de grabación con salas de monitoreo para la participación de los investigadores y del equipo multidisciplinario. Puede ser necesario contar con papel y marcadores para los más pequeños. Los materiales que fomentan juego o fantasía no se recomiendan, así como cualquier interpretación del entrevistador a consecuencia del uso de estos medios.

Papel del entrevistador: El entrevistador debe ser equilibrado entre las preocupaciones forenses y la solicitud de información; debe evitar cualquier práctica sugerente o sugestiva y, además, estar atento para que sus ideas preconcebidas no sesguen la información recuperada.

Tipos de preguntas: La práctica de relatos narrativos a través del recuerdo libre anima a los niños a incluir detalles destacados sin el aporte significativo del entrevistador. Éstos, deben utilizar preguntas abiertas y de enfoque para apoyar la habilidad y disposición de los NNA a describir las experiencias con sus propias palabras. Las preguntas directas ayudan a estimular el recuerdo (“Cuéntame más acerca de”… persona/acción).

Ayudas o medios en la Entrevista: Su uso varía según el modelo de entrevista y la formación profesional. Las decisiones se toman teniendo en cuenta la comodidad del entrevistador y las preferencias del equipo multidisciplinario. Se requiere más investigación en este campo.

La Entrevista Forense: Varía entre un modelo altamente estructurado o semiestructurado (cubren temas determinados) a un modelo flexible (entrevistadores tienen mayor latitud). Todos los modelos incluyen:

Fase Construcción de Simpatía: Adaptado a la edad y contexto del medio de documentación, revisión de las instrucciones de la entrevista, discusión de verdad y mentira, práctica de narrativas y entrenamiento de memoria episódica. En esta fase se establece la buena relación entre el niño y el entrevistador.

  • Instrucciones de Entrevista: Orientaciones generales de cómo se realizará la entrevista, empoderar al niño a responder “no” o “no sé” y a relatar lo que en verdad sucedió.
  • Discusión de verdad y mentira: Involucrar al niño a contar sólo la verdad e identificar si reconoce la diferencia entre verdad y mentira. Una forma de toma de juramento para algunas jurisdicciones aumenta la probabilidad de que la entrevista se use como evidencia en juicio.
  • Práctica narrativa y entrenamiento de memoria episódica: Estimular el uso de narrativas libres con preguntas abiertas sobre temas generales; por ejemplo, describir lo que hizo en la mañana. El entrevistador apoya con preguntas abiertas el relato del niño, usando las propias palabras de la narrativa con el fin de estimular la memoria.

Fase Sustantiva: Descripción narrativa de eventos, búsqueda de detalles, hipótesis alternativas cuando sea apropiado y la consulta con el equipo multidisciplinario.

  • Narrativa y descripción de detalles: Se solicita una narrativa de la experiencia sin interrupciones, acompañada de motivadores: “Cuéntame más” o “¿Qué paso después? Las intervenciones abiertas, estímulos localizados y abiertos, la escucha atenta, el silencio, la reflexión y el parafraseo, pueden ayudar a evocar más detalles. Debido a que los niños experimentan múltiples incidentes, el entrevistador debe preguntar si el evento ocurrió “una vez o más de una vez”, ya que esto puede llevar a ubicaciones adicionales, actos, testigos o evidencia potencial. Algunos de estos elementos particulares pueden tener relevancia forense (temporalidad del hecho, número de eventos, intención sexual, penetración) pues es posible que el niño no los haya percibido o almacenado con precisión en la memoria de largo plazo. Incluir información derivada externamente (por la investigación, obtenida fuera de la entrevista, no divulgada por el niño) puede ser apropiado en algunas entrevistas. Los entrevistadores deben utilizar dicha información con precaución y sólo después de intentar otros cuestionamientos. Antes o durante la entrevista, los equipos multidisciplinarios deben discutir cómo y cuándo introducir información o evidencia derivada externamente.
  • Hipótesis alternativa: Preguntas que exploran otras hipótesis viables para comportamientos o declaraciones, son apropiadas. Permitir que el niño aclare información aparentemente contradictoria (identidad del sospechoso o actos específicos). Distinguir los actos de abuso de las actividades de cuidado, en particular con niños muy pequeños, o habilidades limitadas.
  • Consulta con el equipo multidisciplinario: Las mejores entrevistas se enmarcan en un contexto de equipo multidisciplinario. Éste, realiza una reunión previa a la entrevista con el niño y se toman decisiones acerca del desarrollo de la misma. El entrevistador consulta durante la entrevista para insertar nuevas preguntas, ampliar o aclarar detalles.

Fase de Cierre: Se atienden las necesidades emocionales del niño, permitiendo preguntas y orientando en seguridad o educación. Se proporciona un fin respetuoso ya que pudo ser emocionalmente difícil para el niño.

Otras consideraciones: Algunas variables de situaciones únicas comúnmente enfrentadas son:

Entrevistas en sesiones múltiples, no repetidas: Algunos niños requieren de más tiempo y familiaridad para sentirse cómodos y desarrollar confianza en el proceso y con el entrevistador. La entrevista en sesiones múltiples permite que niños renuentes, jóvenes o víctimas con trauma, tengan la oportunidad de compartir información más clara y completa.

Supervisión y revisión de pares: Si bien el conocimiento de entrevistas forenses aumenta con la capacitación, este conocimiento recientemente adquirido requiere de una práctica constante del entrevistador. La supervisión y la revisión por parte de un par, ayuda a los entrevistadores a integrar las habilidades aprendidas durante la capacitación y mejorar su práctica en el tiempo. La revisión por un par debe ser un proceso formalizado en un ambiente neutral con normas de grupo establecidas y una comprensión compartida de metas, procesos y propósitos.

Trauma indirecto y autocuidado: Los profesionales expuestos a informes de abuso y victimización de los NNA sufren a menudo trauma indirecto, conocido también como “el costo de cuidar”, con síntomas muy similares a los del trastorno de estrés post traumático. Por esta razón, los supervisores y las organizaciones deben estar atentas a la salud mental de su personal y dirigir esfuerzos para que cada uno de los profesionales reconozca los beneficios del trabajo que realiza y celebre estos éxitos, a sabiendas que ha hecho la diferencia en la vida de un NNA.

Resumen: El concepto de atención integral nace debido a que el proceso tradicional de investigación, fragmentado y duplicativo, sobre el abuso infantil, no era de mucho interés para los niños. El planteamiento de equipo multidisciplinario demuestra ser más amigable con el NNA y tener mayor capacidad para satisfacer las necesidades de los niños y sus familias. Este enfoque revolucionario debe seguir guiando la respuesta de la nación a las investigaciones de abuso infantil. El boletín “Child Forensic Interviewing: Best Practices” sirve como un primer esfuerzo colaborativo por parte de los profesionales de muchos programas de entrenamiento en entrevistas forenses, para resumir el conocimiento y la aplicación de las mejores prácticas en el campo.

 

[i] NEWLIN, Chris et al., Child Forensic Interviewing: Best Practices. En: Juvenile Justice Bulletin U.S. Department of Justice, September 2015.

 

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