Entrevista: Alika Kinan, “Heroína” en la lucha contra la trata

 

Entrevista a Alika Kinan, quien pasó 16 años como víctima de trata de personas con fines de explotación sexual y fue rescatada en 2012 de un prostíbulo (Sheik) en Tierra del Fuego (Argentina). Denunció a sus proxenetas por trata de personas, durante el juicio recibió amenazas. Consiguió que los condenarán entre tres y siete años de cárcel, aunque apelaron la sentencia y están libres, la sentencia aún está pendiente de resolverse. La justicia ordeno realizar a la municipalidad de Ushuaia una indemnización económica “como reparación por violar los derechos humanos”, la primera superviviente de trata a nivel mundial en obtener dicha sentencia. En Junio de 2017 fue homenajeada por el Departamento de Estado de Estados Unidos como “Heroína” en la lucha contra la trata de personas. Este mismo año inicia Alika Kinan Fundaciónun proyecto junto a un grupo de mujeres, abogadas, socióloga, trabajadoras sociales y psicóloga contra la trata de personas y explotación sexual. Nos cuenta como es ser victima de trata.
¿Cómo llegaste a la prostitución y como fue tu vida en ella?
La prostitución llegó a mi vida durante mi adolescencia, en la década de los ’90, mientras buscaba trabajo para salir de la pobreza en la que estábamos mi hermana y yo. No tenía donde vivir ni que comer, todos mis intentos de conseguir un trabajo formal fueron fallidos y una mujer me hizo una oferta de ganar mucho dinero en la inauguración de un “boliche” en el sur. No me dieron más datos.
Mi vida fue sobrevivir cada día a un mundo totalmente desconocido y donde me quitaron lo poco que tenía, mi cuerpo, mi mente, mi alma. Fui despojada del deseo, del placer y hasta incluso tenía prohibido el dolor.
¿Hubo algún evento en particular que te permitió salir de allí o fue un proceso?
Fui rescatada de un prostíbulo (Sheik) en Tierra del Fuego.
¿Cuál es el perfil de la víctima?
Los perfiles de víctimas son diversos, la mujeres que son ingresadas al sistema prostituyente desconocen todas las formas de violencia a las que van ser expuestas. La mayoría son muy jóvenes, con necesidades económicas primarias que resolver (vivienda, trabajo). Gran parte de las mujeres que ingresan en Latinoamérica al sistema del mercado sexual, llegan con su integridad sexual vulnerada, su sexualidad les fue arrebatada.
Es difícil determinar un perfil de víctima, yo creo que cualquier mujer con vagina puede ser una potencial víctima de trata, sin importar la edad o la condición social. Hay factores que las vuelven potenciales víctimas.
Cualquier hombre que haga uso y abuso de sus privilegios machistas es un potencial “putero”. A mí me gusta decirle consumidor de prostitución, porque en muchos casos los tipos no quieren hacerse cargo del término putero porque lo consideran despectivo, y obviamente lo es.
Cualquier hombre que desee consumir prostitución la puede encontrar, al margen de su condición social, económica o su rango etario. El sistema capitalista y patriarcal nos operó de tal manera que puso a disposición de cada necesidad una mujer con diferentes tipos de necesidades
¿Has ejercido sin estar obligada por proxenetas o mafias?
No. Siempre existe un otro que te explota.
¿En algún momento consideraste la prostitución un trabajo?
Nunca lo consideré como un trabajo, si una forma de subsistir.
¿Consideras un mecanismo de supervivencia el estar siendo prostituida y decir que es un trabajo?
Sobrevivir al mercado sexual es una cosa y subsistir en una situación de trata es otra. Todas las mujeres prostituidas deben sobrevivir en el mercado sexual, la violencia que se ejerce sobre nuestros cuerpos y psiques es devastadora, tal es así que sus efectos son equiparables a las torturas de guerra.
¿Cómo desarrollan el síndrome de Estocolmo las víctimas de trata?
No sé exactamente cuáles son los aspectos académicos del Síndrome de Estocolmo, si puedo decirte que al ingresar al sistema prostituyente, las mujeres establecen lazos muy fuertes (fraternales, de protección, de cuidado, emocionales) con sus explotadores, lo cual dificulta reconocerse como víctima.
La trama psicológica que se teje en torno a las emociones y afectos de las víctimas de trata generan cierta dependencia emocional, de aceptación y de fidelidad para con los proxenetas.
Podrías tener la puerta abierta, parada en cualquier calle, que el lugar seguro donde estas es al “cuidado” de tu explotador.
¿Cómo se supera una situación de explotación sexual?
No hay una formula exacta para superar la explotación sexual. De hecho yo en lo personal, considero que hay traumas que jamás se podrán superar.
Cada víctima tiene sus propios procesos y mecanismos para intentar superarlo, los tiempos serán diferentes en cada una de nosotras, las herramientas que disponga el Estado son fundamentales, aunque son escasas y buscan generar una deuda y un agradecimiento por parte de las víctimas. Mi experiencia fue reencontrarme con mi familia, mis hijas, restablecer los lazos afectivos y amorosos. Tuve el acompañamiento de un sector del movimiento de mujeres en diferentes países, Argentina, España, Uruguay, México, EEUU.
No siempre fueron desinteresadas las ayudas, hay quienes buscan réditos personales por acompañar a las víctimas, tanto a nivel gubernamental como sectores políticos.
¿Qué tipo de asistencia se requiere para éstos casos?
Se requieren tantas cosas, tanto materiales como afectivas…
Debe haber asistencias intermedias o inmediatas, que son para “sacar” a la mujer de esa situación de explotación, un refugio, comida, dinero para movilidad, terapia, asesoramiento legal, seguridad…
Y también debe haber programas específicos de largo plazo, como acceso al trabajo, a la vivienda, un programa de acompañamiento psicológico especializado en trata y/o tortura sexual para garantizar el éxito en todo lo demás.
No podemos pensar en políticas encorsetadas para las víctimas, todas son diferentes y tienen diferentes necesidades y deseos, a la hora de pensar en cuáles son las asistencias para acompañar a las sobrevivientes debemos pensarlas de manera flexible sin humillarlas.
¿Cuál es el perfil del putero? 
(Risas) No hay un perfil del putero. Cualquier hombre que haga uso y abuso de sus privilegios machistas es un potencial “putero”. A mí me gusta decirle consumidor de prostitución, porque en muchos casos los tipos no quieren hacerse cargo del término putero porque lo consideran despectivo, y obviamente lo es.
Cualquier hombre que desee consumir prostitución la puede encontrar, al margen de su condición social, económica o su rango etario. El sistema capitalista y patriarcal nos operó de tal manera que puso a disposición de cada necesidad una mujer con diferentes tipos de necesidades

 La pornografía es el marketing publicitario de la prostitución.Hoy la demanda está en sintonía con la pedofilización de la pornografía, siendo esta la demanda, mujeres lampiñas cada vez más jóvenes e incluso niñas de la primera infancia. Todo por hacer realidad las fantasías sexuales de los puteros que no se lo imaginaron, lo vieron y lo desearon a través del porno, ahora salen a buscarlo.

¿Era frecuente las palizas y humillaciones de los proxenetas y puteros?
Forma parte de la propia prostitución. La manera de minar y destruir nuestra autoestima es utilizar el recurso de la humillación. Somos y estamos para complacer a otro que paga por eso. No importa que deseamos o a quien, tampoco importa nuestro placer, importa que quien paga obtenga aquello por lo que pago. La cosificación de los cuerpos de las mujeres y niñas para ser utilizados como un producto de consumo es el corazón del mercado sexual, que cada vez que hay un avance sobre los DDHH de las mujeres encuentra la forma de colarse para perpetuar el régimen de esclavitud, en este caso sexual.
La palizas son parte de la cotidianeidad del régimen prostibulario, un “te ha tocado”, no hay lugar a queja en el sexo violento, pagan por ejercer poder sobre nuestros cuerpos y eso significa violencia.
¿Crees que la pornografía influye en la demanda de prostitución?
Sí, absolutamente. La pornografía es pedagogía de la violación y es su estímulo cotidiano para el consumo de prostitución.
Desde la salida de la pornografía de la marginalidad en la década de los 70 ha marcado la agenda en la industria del mercado sexual, tratando de crear tendencia. Digamos prácticas sexuales violentas, sadomasoquismo, sodomización, orgias etc. Lo que el consumidor de pornografía ve en una porno, es la práctica sexual que quiere realizar, quiere hacer realidad sus “fantasías sexuales ” cual adolescente fuere, incluso siendo hombres grandes con familias y con una amplia trayectoria sexual, siempre hay un deseo que quieren cumplir.
La pornografía es el marketing publicitario de la prostitución.
Hoy la demanda está en sintonía con la pedofilización de la pornografía, siendo esta la demanda, mujeres lampiñas cada vez más jóvenes e incluso niñas de la primera infancia. Todo por hacer realidad las fantasías sexuales de los puteros que no se lo imaginaron, lo vieron y lo desearon a través del porno, ahora salen a buscarlo.
¿Qué otros elementos de nuestra cultura podría influenciar en la naturalización de la prostitución como práctica?
La cultura de la violación, la música, cine, revistas, etc. funcionan como estímulos permanentes para el consumo de prostitución, la cosificación de los cuerpos de las mujeres y las niñas puestas a disposición de los hombres, todo a nuestro alrededor nos indica ese camino. Las mujeres como objetos comercializables, nuestra belleza, frescura, juventud, aroma, tersura no son nuestras en realidad, somos el objeto de disfrute masculino. Por eso todos los obstáculos para no poder acceder a opciones y mejoras laborales, la carga de los hogares y la maternidad (sea deseada o no). El trabajo genuino, real y digno es el gran derecho a conquistar por las mujeres, ya que no todas tienen la oportunidad y quedan ancladas en la feminización de la pobreza la cual la empuja a la explotación sexual.
¿Crees que se está normalizando la explotación sexual?
No sólo normalizado en nuestra cultura, estamos condenadas a la explotación sexual, cuando somos mujeres y pobres.
¿Existe el perfil de la “puta feliz” que ejerce libremente?
No, no existe la “puta feliz”, las únicas putas felices que he visto en mi vida han sido las que estaban pasadas de drogas o alcoholizadas… y no terminaban muy felices que digamos al terminar la noche, si no tiradas en algún baño o había que sacarlas de alguna pieza de pases dormidas y violadas, (yo incluida).
¿Mientras estuviste en la prostitución tuviste contacto con plataformas regulacionistas? (Si es si, como fue la experiencia).
Sí, con AMMAR. Constantemente le pedían a los dueños o encargados de los prostíbulos permiso para hacer reuniones con las mujeres. No ofrecían nada de lo que plantean hoy en día. Pretendían que nos sindicalizáramos, engrosar sus números y cobrarnos todos los meses. Nos invitaban a tomar mate con torta frita, yo no quería ni mates ni tortas fritas. Hoy se posicionaron desde otro lugar y afinaron sus reclamos, refinaron el discurso. Buscan perpetuar la esclavitud sexual, que cedamos nuestra voluntad sexual y lo que es peor de todo, vienen a por nuestras hijas, a por las hijas de todos y todas.
¿Has recibido amenazas de lobbies regulacionistas o sectores públicos?
Sí, muchas veces y de diferente intensidad. Soy muy incómoda al hablar y he conseguido poder expresarme en torno a lo vivido, sin romper a llorar o gritar y siempre he intentado alejarme del drama. Con lo cual soy muy cuestionada. El feminismo me enseñó a pensar, a decir lo que pienso aunque sea incómodo. En esta serie de incomodidades he cuestionado todo el mercado sexual, puteros, mujeres explotadoras, proxenetas, la burocracia explotadora, al Estado, funcionari@s, todo eso me trajo muchos problemas.
En el juicio donde querellé contra los proxenetas y el Estado los abogados defensores de los proxenetas manejaba los argumentos que utiliza AMMAR para proponer la regulación de la prostitución, se negaba a reconocerme como víctima de trata y me trataba de “meretriz” incluso apelando que cada vez que menstruaba y me obligaban a ponerme una esponja en la vagina para no manchar a los “clientes ” con mi sangre menstrual yo sentía placer porque estaba “húmeda “, esa clases de argumentos utilizaban .
Los días previos al juicio atravesé toda clase de amenazas en torno a mi hija mayor que decían que yo la obligaba a prostituirse o mi bebé que me lo iban a matar. No sólo atemorizaron y amedrentaron a mi familia, fue el recurso para desestabilizarme psicológicamente para impedir mi declaración testimonial en el juicio. No lo consiguieron, declaré y conseguí una condena histórica para el abolicionismo.
Aún hoy cada tanto me insultan, intentan desacreditarme y me difaman, sigo adelante con el combate contra la trata, que es en beneficio de todas las mujeres y niñas.

 Si bien la ley de trata contempla la creación de políticas públicas para víctimas de trata, aún a día de hoy, desde el año 2008 el estado argentino sigue en deuda con las mujeres víctimas de trata. No se han destinado partidas presupuestarias para asistir y contener a las víctimas y tampoco hay planes específicos que las fortalezcan económicamente y que les ayuden a reinsertarse socialmente, lo cual es muy difícil ya que muchas deben convivir con el estigma social.

¿La regulación de la prostitución podría erradicar la trata y dignificar las condiciones de las prostitutas?
No, de ninguna manera. Sólo le daría un marco legal a la explotación sexual. El proxeneta sería un empresario, la prostituida una trabajadora en relación de dependencia y el putero un cliente, como el que compra un pedazo de carne en la carnicería.
¿Consideras que regular la prostitución beneficia a las mujeres?
No. Sólo nos impediría denunciar el delito o ser rescatadas, ya que se les daría a los proxenetas una categoría de “empresario del sexo”
Últimamente los movimientos regulacionistas tiene más lugar en los medios de comunicación y redes, ¿Crees es debido a un apoyo económico de instituciones públicas, privadas o ambas?
Absolutamente, en este contexto de ajuste y de despidos, muchas y muchos asalariados hoy por el lobby proxeneta, escriben en medios de comunicación y hacen campaña a favor de reglamentar la prostitución a nivel mundial, no sólo en Argentina.
¿Hay campañas para atraer y captar mujeres jóvenes a la prostitución?
Como mencioné antes hay una clara tendencia de la pedofilización del mercado sexual, para ello es necesario crear recursos humanos para atender esta demanda. Las charlas en los colegios secundarios, prostitutas hablando por redes sociales como Twitter o Facebook de lo maravilloso que es “sacarle dinero ” a los viejos y que es preferible prostituirse a ser moza, son cebos claros para atraer a las jovencitas al mercado sexual y a los jóvenes incitarlos al consumo de prostitución. Es un delito, es la promoción de la prostitución y corrupción de menores, debe hacerse valer la justicia.
¿Porque eres abolicionista?
Ser abolicionista es velar por los derechos humanos, es luchar contra la esclavitud. Yo he decidido luchar contra lo que robó 16 años de mi vida, para que nunca más suceda a ninguna de nosotras.
Fuera de las plataformas ¿existen ayudas para víctimas de la trata de personas?
Si bien la ley de trata contempla la creación de políticas públicas para víctimas de trata, aún a día de hoy, desde el año 2008 el estado argentino sigue en deuda con las mujeres víctimas de trata. No se han destinado partidas presupuestarias para asistir y contener a las víctimas y tampoco hay planes específicos que las fortalezcan económicamente y que les ayuden a reinsertarse socialmente, lo cual es muy difícil ya que muchas deben convivir con el estigma social. La sociedad hace un análisis muy frívolo y poco profundo, al cual ha colaborado el lobby proxeneta para mantener a las víctimas como rehenes de su propia explotación y es ” LA PUTA ES PUTA PORQUE QUIERE Y PORQUE LE GUSTA”.
¿Se educa sobre abolicionismo en los centros educativos?
No hay educación abolicionista, muy de vez en cuando desde alguna Universidad o algún centro de estudiantes solicita que le demos una charla, pero así como nos la solicitan a las abolicionistas se las conceden a quienes buscan regular la prostitución, con la excusa de que se deben escuchar todas las voces y en realidad eso no es así, no existen dos voces. Hay sólo la voz de las hemos sido sometidas al privilegio de los hombres de poder comprar todo aquello que desean.

 Las feministas nos complementamos las unas a las otras, las sobrevivientes necesitamos de las teóricas y académicas para empoderarnos y empoderar a través de nuestra experiencia de vida, necesitamos poder trabajar en equipo para poder dar batalla a la trata de personas, si seguimos fraccionándonos y dispersándonos en otras luchas que son válidas e importantes también, no vamos a poder conquistar la plenitud de derechos para mujeres y niñas.

¿Qué necesitáis las abolicionistas para continuar la lucha?
Organización y unión. Hay que formar a las más jóvenes para que puedan continuar luchando.
Debido a la recesión y crisis económica de los Estados que atravesamos en la actualidad, ¿Consideras que podría haber una relación con el interés de algunos gobiernos por regular la prostitución?
Si totalmente. Hay una clara tendencia de utilizar los números generados por el mercado sexual para engrosar el PIB (producto interior bruto) de los países más castigados por la recesión. Lo utilizan como un disfraz de la economía, es una tapadera de lo mal que están la producción de bienes y servicios de un país.
¿Recibir impuestos de la prostitución puede beneficiar a la recuperación económica?
Puede llegar a impactar en la recuperación económica, sí. Pero estaríamos violando tratados internacionales en materia de DDHH.
¿Crees que los gobiernos se involucran en la inclusión laboral y social de las prostitutas que quieren salir de la prostitución?
No, en absoluto, no somos prioridad y no les interesamos, una vez que obtienen nuestras declaraciones ya no les interesamos, en rasgos generales.
¿Te consideras feminista radical?
Creo que con todo lo que he respondido a lo largo de la entrevista he demostrado ser una feminista radical. Si bien hay una demonización hacia las feministas más reaccionarias y radicalizadas por la lucha que damos y como la damos, las radicales no somos feministas de foto cartel, las radicales aplicamos la filosofía feminista como forma de vida, desde la manera en que nos alimentamos, criamos a nuestras cachorras humanas, con quienes hacemos manada, hasta cómo hacemos el amor. Nuestras demandas no son simpáticas, ni graciosas, son incómodas y requieren de mucha reflexión al respecto.
¿Cómo es tu relación con la teoría feminista?
Uff, que difícil. La aplicación de la teoría feminista en las diferentes disciplinas es lo que nos permite la conquista de derechos, su aplicación es lo que genera terrenos más propicios para los cambios, la teoría es lo que nos lleva al plano de la conquista. Hay una realidad con claras desigualdades, una realidad injusta y desigual, lo que desestabiliza el sistema es cuando teorizamos las feministas y creamos una grieta para generar el cambio de paradigma. Creo que las feministas estamos en permanente deconstrucción, que nuestra reflexión es la gran herramienta de liberación contra el patriarcado.
¿Cuáles son tus referentes en el feminismo y por qué?
Mi referente es mi abogada, la Dra. Marcela Rodríguez, autora de varias leyes en Argentina de restitución de derechos para las mujeres, autora de los proyectos de penalización a puteros en Argentina, y por supuesto experta en trata de mujeres con fines de explotación sexual, Andrea Dworkin, la jurista Catherin MacKinnon, Simone de Beauvoir y varias más que han dejado un legado maravilloso y digno para nosotras. Todas mujeres potentes y radicales.
¿Cómo ves el panorama del feminismo radical frente a la prostitución?
Las radicales somos quienes realmente damos la batalla diaria, quienes tenemos la formación conjugada con el trabajo de campo, somos quienes buscamos erradicar el consumo de prostitución como única salida posible para las mujeres en situación de prostitución. Si no hay demanda del cliente prostituyente, no hay explotación, es ir a la raíz del problema, no hay otra salida posible. Ser feminista radical es el camino hacia la abolición del sistema prostituyente, todo lo demás son cuentos neoliberales.
¿Crees que el feminismo teórico tiene algo que aportar a la lucha abolicionista?
Necesitamos de todas las patas del feminismo, se ha de trabajar más en la producción de conocimiento desde la Academia, es necesario el marco teórico y análisis de la problemática para evaluar el daño que genera la prostitución en las mujeres y las niñas. Es necesaria la producción de estadísticas fiables por parte de las teóricas, ya que hasta hoy el Estado, que es un Estado proxeneta nos ha mentido tanto en el número de feminicidios como en las estadísticas de la trata global. Necesitamos el compromiso de todas para combatir y erradicar la trata de personas a nivel global.
¿Qué es para ti la libertad sexual de las mujeres?
La libertad de gozar libremente, tener un orgasmo sin culpa y sin humillación y poder desear y disfrutar de ese momento sin tener que mirar a un lado para asegurarnos que ese otro ha pagado antes de marcharse.
¿Cómo podemos ayudar las feministas abolicionistas que no hemos sido víctimas de la prostitución?
Las feministas nos complementamos las unas a las otras, las sobrevivientes necesitamos de las teóricas y académicas para empoderarnos y empoderar a través de nuestra experiencia de vida, necesitamos poder trabajar en equipo para poder dar batalla a la trata de personas, si seguimos fraccionándonos y dispersándonos en otras luchas que son válidas e importantes también, no vamos a poder conquistar la plenitud de derechos para mujeres y niñas.

 

PARA ERRADICAR LA VIOLENCIA DE GÉNERO DE INTERNET, HAY QUE SABER IDENTIFICARLA PRIMERO

Internet es un entorno de oportunidades que, por desgracia, en demasiadas ocasiones son aprovechadas para ejercer la violencia. Es un contexto en el que se da una gran asimetría, que otorga más posibilidades de causar daño y quedar impunes, sin apenas posibilidades de defensa real frente a esas agresiones. Es un contexto que incluso facilita culpabilizar a quienes han sido víctimas de amenazas y acoso.

La violencia de género es una manifestación de un problema estructural basado en la desigualdad entre hombres y mujeres, que tiene una presencia e impunidad cada vez mayor en el contexto digital. La propia tecnología está sirviendo para seguir estableciendo relaciones de poder entre hombres y mujeres, y recrear discursos que reproducen conductas sexistas y perpetúan estereotipos de género.

Según el estudio sobre la “Percepción de la violencia de género en la adolescencia y la juventud”, realizado por el CIS para la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, una de cada tres personas jóvenes de entre 15 y 29 años considera inevitable o aceptable, en algunas circunstancias, controlar los horarios de sus parejas, impedir que vean a sus familias o amistades, no permitir que trabajen o estudien, o decir qué pueden o qué no pueden hacer. No saber identificar el maltrato ha hecho crecer un 10% la violencia de género entre adolescentes. Los datos de éste y otros estudios recientes, así como de nuestra propia experiencia trabajando con alumnado, demuestran que entre adolescentes este tipo de violencia psicológica no se percibe como tal e incluso se llega a normalizar.

Es por ello que, la campaña “Diez formas de violencia de género digital”, desarrollada en colaboración con la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, dependiente del Ministerio de Sanidad. Servicios Sociales e Igualdad, no habla de cualquier tipo de ciberviolencia, sino de aquella que ocurre dentro del contexto de la violencia de género. La campaña se enfoca en la forma en que la violencia de género se reproduce en Internet, y tiene como objetivo reflejar la desigualdad y la discriminación que sufren las mujeres en Internet por el simple hecho de ser mujeres.

Las animaciones muestran situaciones en las que son los chicos quienes agreden, muchas veces sin dar cuenta, a sus compañeras. El objetivo es visibilizar estas situaciones y provocar la reflexión para su posterior rechazo. La violencia de género digital la tenemos delante de nuestros ojos pero aún estamos aprendiendo a verla; es una violencia que se manifiesta de una manera diferente y silenciosa, que debe ser señalada y reconocida por quienes la viven y condenada por toda la sociedad.

En Internet se reproducen de forma sistemática gestos, patrones y comportamientos que son injustos para las mujeres. Estos gestos innecesarios y fácilmente evitables son muchas veces legales, consentidos y normalizados por la sociedad. El objetivo de visibilizar este tipo de violencia no es encontrar culpables, sino enseñar a la sociedad a no cometer estas agresiones. Quien comete comportamientos sexistas de forma inconsciente y causa daño es responsable de entender por qué esa acción es sexista y debe conocer qué puede hacer para remediarlo.

También estamos ante una situación de violencia denunciable y reprochable cuando una mujer lleva a cabo estos gestos y agresiones contra un hombre. Pero no estaríamos hablando de violencia de género, ya que no hay una relación de poder de la mujer sobre el hombre: en los casos en los que un hombre sea maltratado por una mujer, hay que sacar el género de la ecuación y juzgarlo en su contexto y sus motivaciones propias, que serán diferentes en cada caso. PantallasAmigas cuenta en su canal de YouTube con múltiples animaciones que reflejan situaciones de ciberacoso  de chicos a chicas, de chicas a chicos, de chicas a chicas y de chicos a chicos. Que existan campañas que traten de combatir la violencia de género no significa que se eliminen o dejen de hablar sobre otros tipos de violencia en la sociedad. Esta campaña suma, no resta.

Fuente: http://www.pantallasamigas.net

 

Negociar sexo por vida / Inés Hercovic

TED Talks. –En esta emotiva charla, Inés Hercovich comparte lo que aprendió durante su investigación y ofrece una visión del #AtaqueSexual que puede cambiar radicalmente la forma en que lo percibimos.

Las mujeres que no pueden denunciar los abusos sexuales de los que son víctimas

Muchas de estas mujeres huyeron de sus países para escapar del abuso sexual, solo para volver a enfrentar el mismo horror en Reino Unido como solicitantes de asilo.

El miedo a ser deportadas hace que no lo denuncien a la policía, pero un efecto que tuvieron las revelaciones sobre el productor de Hollywood Harvey Weinstein es que ahora han comenzado a hablar sobre sus experiencias entre ellas.

Con 37 años, Grace nunca ha tenido relaciones sexuales consentidas.

“No soy la única. Hay muchas más mujeres como yo”, dice, encorvada y mirando hacia la mesa. Ella apunta a la pared que separa la pequeña sala de reuniones de sus amigas en la habitación contigua.

“Somos las mujeres más vulnerables de Reino Unido”.

Dibujos para proteger a los más frágiles de los abusos sexuales

Un comic diseñado por los Mossos para detectar agresiones a discapacitados intelectuales destapa un caso en un ensayo.

 

Leyre (nombre falso) es una mujer de 29 años con discapacidad intelectual que solo ha sido capaz de comprender que sufrió abusos sexuales a través de unos dibujos de cómic. Ella los vio durante la prueba piloto que los Mossos d’Esquadra realizaron hace pocos meses. La sesión pretendía comprobar la efectividad de unas viñetas que habían diseñado -en colaboración con psicólogos- para lograr que las personas discapacitadas consiguieran denunciar agresiones sexuales.

Durante esta prueba piloto, el agente Carles Domingo, a través de seis viñetas, fue contando al grupo de Leyre, de una forma muy sencilla, en qué consistía un abuso sexual. En la primera imagen, se ve a una chica, María, la protagonista, metiéndose en la cama a la hora de dormir. Carles les preguntó: “¿María aquí está tranquila? ¿Está bien?”. En la siguiente viñeta, aparece una silueta negra con ojos rojos intimidantes. En la tercera, la silueta oscura se mete en la cama. En la cuarta, intenta tocarle el pecho a María. En la quinta imagen, María se echa a llorar. “¿Qué le pasa ahora a María? ¿Está triste?”, preguntó por último el policía al grupo. El experimento funcionó.

Las personas con discapacidad “conectan mucho más con imágenes que con palabras”, explica Joana Corominas, directora de centros de Catalonia Fundació Creactiva. “Se identificaron enseguida con María -la protagonista-, comprendieron por qué lloraba y algunas personas, como Leyre, fueron más allá y se reconocieron en su dolor. Ese día hubo más sorpresas. Porque otro de los asistentes acabó identificándose como un agresor. “Yo no sabía que lo que yo hacía podía hacer daño”, admitió avergonzado.

El mosso les fue insistiendo en algo que desconocían: tenían derecho “a decir que no” a la silueta negra. Como María, también ellos eran “dueñas de su cuerpo”. Las personas con discapacidad están “acostumbradas al rechazo” y sienten una necesidad enorme de “ser aceptadas”. Una carencia que multiplica su exposición a los abusos. “No saben decir que no”, razona Joana. Tras escuchar al policía, Leyre comenzó a repetir esa idea: “Soy dueña de mi cuerpo”. Leyre llevaba 5 años atendida por los psicólogos de su centro “y jamás había sido capaz de denunciar este abuso”. Desde que lo ha hecho, “lo hemos trabajado”, explica Joana, y los problemas de conducta de Leyre han remitido.

400 policías para prevenir los abusos

Los Mossos han formado a 400 agentes que visitarán centros catalanes especializados en discapacidad intelectual. Han preparado “ocho talleres distintos”, enumera el portavoz del cuerpo policial Albert Oliva. Se tratan los casos de abuso sexual, psicológicofísico económico. También los peligros de las redes sociales, el abandono o las situaciones de maltrato que puedan infligirles a causa de su condición. “A menudo se olvida el riesgo que corren de ser víctimas de estos ataques”, avisa Rosa Cadenas, presidenta de Dincat, una federación que agrupa a 300 entidades dedicadas a su cuidado.

Los talleres se llevan a cabo sentando a los asistentes en forma de ‘U’ y los agentes “visten uniforme”. Mientras dura la charla, los policías no dejan de interpelarlos para que vayan reflexionando poco a poco con las imágenes, para que se conecten con el relato. Cuando termina la sesión, no se van enseguida. Se quedan un rato porque saben que “algunos no hablarán delante del grupo, pero sí cuando puedan acercarse sin que nadie les oiga”.

Abusos en el eslabón más frágil

El caso de la escuela Taiga, avanzado por este diario, puso sobre la mesa el grado de vulnerabilidad que sufren estas personas ante las agresiones sexuales. Porque rara vez son capaces de comprender qué les están haciendo. Y si lo hacen, algunas discapacidades son tan agudas que resulta casi imposible que puedan expresarlo. Las viñetas que ahora empezarán a utilizar los Mossos pretenden conectar incluso con las víctimas más aisladas. También resultar disuasorias para los agresores, “que sientan que podríamos descubrirlos”.

Los Mossos recogieron durante el pasado año 94 denuncias por abusos contra personas discapacitadas. El 87% eran mujeres y el 31% menores de edad. Un estudio reciente de la Fundació Vicky Bernadet ha detectado que una de cada dos mujeres discapacitadas ha sufrido abusos sexuales. Rosa Cadenas explica que los abusos acostumbran a suceder en los centros. Y los cometen tanto los cuidadores como otros discapacitados con los que conviven las víctimas. Aunque estos últimos, a menudo, ni siquiera saben que les están haciendo daño.

-Fuente: https://www.elperiodico.com

¿Debería una esposa maltratada ser acusada por el delito de su esposo?

Se espera que esta semana comparezcan los testigos en el juicio federal en contra de Noor Salman, cuyo marido, Omar Mateen, asesinó a 49 personas en el club nocturno Pulse en Orlando, Florida, en 2016. Salman está acusada de ayudar a su marido, quien murió en un enfrentamiento con la policía, al “proveer apoyo material” al Estado Islámico y obstruir la justicia. Con tan pocos hechos disponibles, sería irresponsable especular sobre la posible participación de Salman en este acontecimiento tan espeluznante.

Esto es lo que sabemos: antes de que Mateen decidiera cometer un asesinato en masa, maltrataba física y emocionalmente a Noor Salman. Salman ha dicho que su marido le daba puñetazos, trataba de estrangularla, amenazaba con matarla, la obligaba a tener sexo con él y la dejaba aislada en la casa en la que habitaban. Sus abogados dicen que ella vivía atemorizada todo el tiempo.

Es poco probable que Salman sea la última víctima de violencia doméstica sometida a un juicio en relación con la violencia a gran escala cometida por un marido abusador. Eso se debe a una confluencia de factores: primero, el fuerte vínculo entre la violencia doméstica y los tiroteos masivos y, segundo, la frecuencia con que los autores de estos delitos ejercen un control coercitivo sobre sus parejas sentimentales, a quienes obligan a actuar de maneras en las que no lo harían en circunstancias distintas.

Dado que este vínculo es tan común y el control tan generalizado, necesitamos pensar seriamente qué tipo de responsabilidad jurídica estamos preparados a otorgar a las víctimas en estas circunstancias.

La conexión entre la violencia doméstica y los tiroteos masivos se ha vuelto casi un lugar común. Entre los muchos ejemplos están: Devin Patrick Kelley, quien asesinó a veintiséis miembros de la congregación de la Primera Iglesia Bautista de Sutherland Springs, Texas, en noviembre, había sido juzgado por un tribunal militar de la Fuerza Aérea por violencia doméstica; James Hodgkinson, quien disparó contra miembros del Congreso mientras jugaban béisbol en junio de 2017, había sido procesado previamente por abusar de su hija adoptiva; Mohamed Lahouaiej Bouhlel, quien mató a 84 personas con un camión en Niza, Francia, en julio de 2016, era conocido por las autoridades porque había agredido a su esposa.

¿Cómo podemos entender el vínculo entre la violencia doméstica y la violencia a gran escala? Los hombres (y por lo general son varones) que son agresivos en casa suelen recurrir a la violencia para crear un clima de miedo en las mujeres con las que habitan. El pistolero en una balacera masiva hace lo mismo: siembra el terror entre sus blancos y el público.

No quiere decir que estemos afirmando que todos los autores de violencia doméstica corren el riesgo de convertirse en asesinos masivos. Solo un pequeño subconjunto de los que abusan de miembros de su familia también comete asesinatos a gran escala. Sin embargo, el vínculo es crucial. De hecho, los expertos hacen referencia a las relaciones domésticas especialmente peligrosas como “terrorismo íntimo”.

Cuando la violencia doméstica va seguida de un patrón de terrorismo íntimo, el autor por lo general trata de controlar todos los aspectos de la vida de la víctima: sus finanzas, ropa, contacto con amigos y familia, incluso en qué posición duerme. Una vez que un agresor se ha apropiado del poder de restringir la vida cotidiana de su pareja, ya no necesita recurrir a la violencia física habitual; solo cuando ella trata de resistirse a sus “reglas” es probable que continúe con las agresiones. La violencia física es su forma de hacer énfasis, la táctica que usa cuando no ha podido hacerse del control que requiere.

Los fiscales dicen que Salman hizo arreglos financieros con Mateen antes del ataque y lo ayudó a idear una coartada. El FBI ha declarado que Salman confesó haber acompañado a Mateen en un viaje para inspeccionar el club nocturno. Salman niega haber tenido conocimiento previo del ataque. De nuevo, el juicio no ha comenzado y no se ha probado nada.

No obstante, no puede suponerse de manera realista que una mujer que vive en una relación definida por el control coercitivo que se ejerce mediante la amenaza de violencia tenga el mismo nivel de responsabilidad penal que una persona cuya vida se caracteriza por la libre elección. El sistema de justicia penal estadounidense ha reconocido desde siempre la relación entre la coerción y la culpa jurídica, en la forma de la defensa en la que se argumenta una acción bajo coerción. Aunque se utiliza muy pocas veces, esta defensa exculpa a una persona de responsabilidad penal por sus actos si existe un miedo bien fundamentado de incurrir en lesiones físicas graves por negarse a actuar y si no hay esperanza convincente de escapar de la amenaza.

Esta defensa parece particularmente relevante en el contexto de la violencia doméstica, tal vez muy en especial si el autor está tan trastornado que tiene la capacidad de perpetrar un asesinato masivo. Si Salman se negaba a cumplir con las exigencias de su pareja abusiva, podía conducirse a su propia muerte. Según un análisis de las estadísticas del FBI realizado por el grupo de control de armas Everytown for Gun Safety, en un 57 por ciento de las balaceras contra más de cuatro personas de 2008 a 2012, el tirador mató a alguien que era o había sido su cónyuge, pareja sentimental o a otro miembro de su familia.

Cuando ocurren actos horribles de violencia, tenemos el impulso de llevar a alguien, a quien sea, ante la justicia. Cuando el autor de una balacera masiva muere en la escena del delito, esta necesidad queda sin resolver. No obstante, a pesar de lo intolerable que pueda parecer esta situación, el camino al progreso no debería incluir el culpar a las mujeres que también merecen un lugar entre la larga lista de víctimas del asesino.

-Fuente: https://www.nytimes.com/es

Violencia en línea contra las mujeres, machismo 2.0

A pesar de que el acoso y maltrato en línea contra las mujeres viene creciendo en Latinoamérica, en Colombia no hay información concreta para diseñar políticas públicas y legislación para enfrentar estos fenómenos.

Ómar Emanuel Falcón Torres, conocido en internet como Medeabot, es un ciberdelincuente puertorriqueño que en 2017 se declaró culpable por 55 casos relacionados con violencia en línea contra las mujeres y acoso digital en redes sociales. Falcón Torres enfrenta cargos por divulgación de comunicaciones, alteración y uso de datos personales en archivos, acecho constante y repetitivo y apropiación ilegal de identidad. Tiene, además, otras 46 acusaciones menos graves por amenazas e intrusión en la tranquilidad de sus víctimas.

Según la investigación, publicada parcialmente en el “Reporte de la situación de América Latina sobre la violencia de género ejercida por medios electrónicos”, Medeabot utilizó más de 300 cuentas de Twitter para acosar y amedrentar mujeres. “Voy a dejar a tu marido sin esposa”, “mira que tú eres fácil de secuestrar”, “tú no tienes dignidad”, “te voy a matar”, eran algunas de las frases del repertorio criminal de este usuario. Incluso, una de las afectadas lo denunció por haberle enviado 190 mensajes de texto no deseados a su celular, en varios días, y por haber publicado su número de teléfono en un sitio de internet, acompañado de fotos falsas como parte de un anuncio ofreciendo servicios sexuales.

El caso de Falcón Torres, emblemático por su magnitud y alcance mediático en Puerto Rico, es sólo una de las múltiples caras del acoso en línea contra las mujeres y se repite de forma silenciosa y sistemática en el resto de América Latina, incluida Colombia. La Fundación Karisma, una organización de la sociedad civil que trabaja en la defensa de la libertad de expresión, la privacidad y la igualdad de género en los espacios digitales, cree que el fenómeno de violencia de género en línea en nuestro país es más complejo, porque hay un vacío significativo y generalizado en las estadísticas.

“Sin datos, sin conocimiento y caracterización del problema, no cabe duda de que cualquier política, norma, estrategia y/o acción por parte del Estado será más bien una acción para dar palos en el aire”, aseguró Amalia Toledo, investigadora de Karisma y autora del artículo “Colombia, sin estrategias para combatir la violencia digital”.

Aunque en el país aún no haya cifras compiladas de la violencia en línea, vale la pena recordar los datos de otras clases de agresiones contra la mujer para entender la gravedad del fenómeno. Según Medicina Legal, el 59 % de las víctimas de los 26.473 casos de violencia en el contexto familiar presentados en 2016 fueron mujeres. En cuanto a la violencia de pareja o expareja, la mujer es la víctima en el 86 % de los más de medio millón de casos reportados en ese periodo. La organización colombiana Sisma Mujer estima que una mujer es asesinada por su pareja o expareja sentimental cada tres días, un incremento de 12 % durante el último año.

De acuerdo con Karisma, la ausencia de registros concretos en casos de violencia en línea contra las mujeres genera un preocupante vacío jurídico que deviene en altos índices de impunidad. “Las actuales normas en materia de violencia contra la mujer en Colombia aún no cuentan con estrategias de abordaje y control en entornos digitales. Esto supone un reto importante porque las TIC, en especial internet, se están configurando como un nuevo campo de tensión para las mujeres”, añadió Toledo.

El problema radica en que la violencia digital contra las mujeres no sólo replica las dinámicas de violencia del mundo fuera de línea, sino que, por la naturaleza de internet, agudiza y agrava los efectos y consecuencias negativas de este tipo de acoso. “En la red los contenidos violentos son fácil y ampliamente difundidos y compartidos entre muchas personas, además de que permanecen accesibles durante mucho más tiempo después del incidente inicial”, se lee en un informe presentado, en noviembre pasado, por Karisma a Dubravka Šimonović, relatora especial sobre la violencia contra la mujer de la ONU.

Algunas de las manifestaciones de la violencia digital más comunes en Colombia, según el informe, son “el ciberacoso exhibido a través de la difusión de rumores y la publicación de mensajes denigrantes; la divulgación sin consentimiento de fotos con contenido íntimo sexual; la revelación de información personal como ubicación, contactos; la sextorsión o chantaje con una imagen de contenido sexual de la víctima; amenazas de violencia física o de muerte”.

Una investigación sobre violencia en línea contra la mujer en México, realizada por el colectivo de mujeres @Luchadoras, demuestra que, además de la falta de estadísticas, la ausencia de políticas públicas, los vacíos jurídicos y la impunidad reinante hay otro factor que hace más vulnerables y revictimiza a las mujeres acosadas: los impactos de la violencia en línea suelen ser desestimados y subvalorados por las personas cercanas a las afectadas y por las autoridades. “Al tratarse de ataques que se cometen en el ámbito virtual, no se consideran reales”, dice el documento de @Luchadoras, y añade: “Sin embargo, estas violencias tienen impactos y consecuencias graves en la vida cotidiana de las mujeres”.

*Si usted ha sido víctima de alguna forma de violencia en línea, nos gustaría escuchar su historia. Puede enviarla, anónimamente si quiere, al correo jmhernandez@elespectador.com

-Fuente: https://www.elespectador.com

‘De la prostitución se lucra el crimen organizado, no las mujeres’

Todo indica que la firma del acuerdo de paz ha disparado el “turismo sexual” de extranjeros. El embajador sueco contra la trata de personas y prostitución, Per-Anders Sunesson, hace un llamado para que entendamos qué hay detrás de la prostitución: crimen organizado, violencia y pobreza de miles de mujeres y niñas.

Reglamentar la esclavitud. Decir, por ejemplo, en adelante los hombres y mujeres de “raza” negra, mayores de 22 años, pueden ser sometidos a un trabajo que los expone a enfermedades y puede incluir golpes, escupitajos, burlas y menosprecio, durante 10 horas diarias, cinco días a la semana, por una remuneración económica y algunas prestaciones sociales. No tiene sentido, ¿no?

Nadie pensaría hoy que la esclavitud de personas con piel oscura debe ser reglamentada, pese a que el racismo siga presente en el mundo e incluso haya un presidente como Donald Trump que, hablando de políticas migratorias, se pregunte: “¿Por qué viene toda esta gente de países de mierda (shithole countries) aquí?”. Esa esclavitud, como institución humana, buscó acabarse no reglamentarse. No ha pasado lo mismo con “el oficio más antiguo del mundo”. La prostitución, en cambio, ha buscado reglamentarse con el apoyo de algunos sectores poderosos, aunque mayoritariamente se realice con el cuerpo de mujeres sin recursos y sin oportunidades, expuestas a múltiples violencias y entornos de crimen. La trata de personas es una de las formas más graves de crimen organizado y una forma de esclavitud moderna.

En Colombia, la prostitución no es un delito, aunque sí lo es el proxenetismo. Solo en Bogotá, según cifras de la Secretaría de Integración Social, se calcula que hay alrededor de 30.000 personas en situación de prostitución. Entre el 90 y 96 por ciento son mujeres y niñas que entraron al “negocio” a los 14 años y tienen muy baja escolaridad. El 90 por ciento de ellas viene de otras regiones. El 90 por ciento de ellas tiene un proxeneta que se lucra de su cuerpo. Entre el 85 y 95 por ciento fueron abusadas sexualmente en la infancia o en la adolescencia. El 70 por ciento ha sido atacada físicamente (entiéndase mutilada, lacerada y golpeada por “clientes”) y el 50% son asesinadas entre los 20 y 40 años, es decir, en los años más activos para “ejercer” la prostitución.

Suecia y otros países como Canadá, Noruega, Irlanda, Irlanda del Norte, Islandia y Francia lo han entendido. Y han buscado en sus legislaciones adoptar un modelo que criminaliza a quien compra sexo y a quien se enriquece con el cuerpo de alguien más. A la persona que vende su cuerpo no se criminaliza, pero el Estado le ofrece alternativas educativas, psicológicas y laborales si quiere salir de esta situación.

En esta entrevista, el embajador sueco contra la trata de personas y prostitución, Per-Anders Sunesson, de visita en Colombia, explica el impacto de la ley que defiende y cuáles son sus poderosas razones para estar de acuerdo con la abolición del “oficio más antiguo del mundo”.

¿Cómo es el modelo sueco que abolió la prostitución hace 14 años?

En 1999 en Suecia se decidió que no queríamos más prostitución porque vimos el daño que le hizo a la sociedad. Inicialmente, se pensó que se debía criminalizar tanto al comprador como al vendedor de servicios, pero cuando hablamos del vendedor estábamos hablando de las mujeres que ya eran víctimas de muchísima violencia, así que pensamos que no se podía criminalizar más a estas mujeres. Por eso se decidió solo criminalizar al cliente y a los proxenetas que se lucran con los cuerpos de ellas, y ofrecer salidas educativas y psicológicas, así como acompañamiento a estas mujeres para que dejen la prostitución.

¿Qué resultados han medido de esta política en un poco más de una década?

La prostitución se redujo a la mitad y no se volvió más clandestina, como se temió. Desde entonces ha decrecido. Pero tal vez el efecto más importante de la ley es que cambió totalmente la visión de la gente y hoy muy pocos hombres están interesados en comprar servicios sexuales. Yo tengo 54 años y creo que todavía algunos de mi generación están en contra, pero puedo ver la generación de mi hijo, que tiene 26 años, y ellos tienen claro que no está bien porque además están convencidos de la necesidad de igualdad de género. La demanda en el país de servicios sexuales es baja y por tanto la explotación sexual es baja. Por eso podemos decir que no tenemos crimen organizado involucrado en estas actividades.

¿Qué países se han sumado a este modelo?

Suecia en 1999; Noruega, luego Irlanda del Norte, Canadá, Islandia. Hace seis meses Irlanda; hace dos años se adoptó en Francia. En España y Grecia se está debatiendo la ley.

Al tiempo de que ustedes buscaban la abolición de la prostitución, otros países la legalizaron, ¿qué impacto ha tenido esa política?

Conozco de cerca el caso de Alemania, país vecino de Suecia. Hoy tiene unas 400 mil mujeres en prostitución, pero el 98% de ellas no son alemanas. Son mujeres que vienen de países con bajos ingresos como Rumania o Nepal. Ellas son las que trabajan en los burdeles alemanes.

¿Qué impacto tiene legalizar la prostitución?

Desde que la sociedad legalizó esta situación y con eso dijo “está bien comprar bienes sexuales” se ha incrementado la demanda. De hecho, hay un prostíbulo enorme, de seis pisos. En el primer piso hay un restaurante, en el segundo se venden servicios sexuales con mujeres asiáticas, en el tercer piso con mujeres negras, en el cuarto nivel con mujeres de medio oriente, etc. Como ahora hay una gran disponibilidad de mujeres gracias a la migración en Europa ofrecen tarifas básicas, promociones, por todo el sexo que se quiera, 24 horas. La demanda es muy alta en Alemania y por eso requieren tantas mujeres de otros países. Interpol y otras agencias de seguridad saben que los países que legalizan la prostitución tienen graves problemas con el crimen organizado y redes de tratas de personas. Por eso es interesante comparar estos resultados.

¿Qué piensa sobre que en Colombia se ha disparado el turismo sexual de extranjeros, luego de la firma del acuerdo de paz?

Estoy seguro de que esto va a pasar a una gran escala si además legalizan o “reglamentan” la prostitución. Recientemente he tenido la misma conversación con el gobierno cubano, que abrió su isla al turismo y siguen preguntándose si quieren ser un país de turismo sexual o no. Tal vez esto traiga dinero, pero ¿eso es lo que realmente quieren? Que las mujeres sean víctimas de hombres extranjeros que vengan a buscar sus “servicios”.

¿Qué pasa con los suecos que viajan buscando “servicios sexuales” que no encuentran en su país?

De hecho, en Suecia hemos buscado criminalizar también a los suecos que van a otros países a comprar servicios sexuales y creo que es importante que se sepa que estamos preparando una ley para sancionar a estas personas. Incluso así hayan viajado a países donde esto sea legal o autorizado.

¿Es usted feminista?

Sí, soy feminista y represento también el primer gobierno feminista de Suecia, que es el actual. Se trata de una transformación por la igualdad de derechos entre mujeres y hombres. Cuando se debatió la ley que abolía la prostitución como institución el entorno era muy machista. Pero el Gobierno mandó una señal muy fuerte al decir que no estaba bien aprovechar el hecho de tener dinero para contratar servicios sexuales y el clima fue cambiando.

Pero los cambios sociales no solo necesitan de leyes para ser reales…

Claro, una ley no es suficiente, fue necesario pedir, por ejemplo, que personas con mucho capital social, como artistas o deportistas famosos, entendieran y dijeran en campañas publicitarias que no estaba bien comprar sexo. Se trató también de sensibilizar y educar en los colegios en otra idea de masculinidad, en prohibir la publicidad sexista, por ejemplo.

¿Cree que quienes compran sexo necesitan ayuda?

Al entrevistar a quienes compran servicios sexuales se puede ver que tienen una percepción extraña de esto. Muchos de ellos creen que les hacen un favor a estas mujeres y que es su derecho como hombres. Así que creo que hay que tratar de hablar con ellos para aterrizar el tema.

La poderosa industria del sexo ha buscado en Colombia y en el mundo hacer lobby alrededor de que se reglamente la prostitución y no se busque acabarse ¿qué piensa de eso?

Sí, es claro que hay mucho dinero en la industria, ganan cerca de 3.000 dólares americanos por segundo. Hay por lo tanto fuerzas económicas considerables que no quieren que se reduzca la demanda de pornografía o prostitución porque están ganando mucho dinero por ello.  En realidad, se pagan los mejores lobistas, que defienden y financian la idea de la legalización de la prostitución, pero sabiendo lo que esto le hace a la sociedad y a quienes ponen sus cuerpos para esto. Me cuesta entender cómo los países se dejan convencer por estos lobistas. Hay que ver las fuerzas detrás. No son las mujeres quienes se están lucrando.

¿Es cierto que la prohibición de la prostitución en Suecia elevó el consumo de pornografía?

No tenemos ningún indicador o investigación que muestre una conexión clara entre la prohibición y el aumento de consumo de pornografía. Lo que sí hemos documentado es que la pornografía ha cambiado mucho en los últimos cinco años. Hoy es mucho más violenta, incluye golpes, escupitajos, y humillaciones.

¿Cree que el debate debe dirigirse también a abolir la pornografía?

Pues, sabiendo que muchas de las mujeres que aparecen en pornografía están en situación de prostitución, yo creo que efectivamente se debería considerar la prohibición de la pornografía. Y así lo haremos muy pronto en Suecia.

-Fuente: https://colombia2020.elespectador.com

– Imagen: https://www.pexels.com/

ABUSO EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA: CONSECUENCIAS EN LA VIDA ADULTA DE LAS MUJERES

No, denunciar abusos no está de moda. Las mujeres comenzamos a hablar, a perder el miedo. “Quiero reconocer a todas las mujeres que sufrieron abusos y siguieron adelante porque tenían, al igual que mi madre, hijos que mantener, cuentas que pagar y sueños que perseguir”,  expresó Oprah Winfrey en la edición de los premios #GoldenGlobes y las mujeres gritamos #TimeUp en el mundo, aliviadas y contagiadas de fuerza.

#TimeUp al violento, al hombre que se cree dueño de las mujeres y sobre todo de su sexualidad. Y ojala llegue el #TimeUp a los pactos de silencio familiares.

Por Lenny Cáceres

Si bien no existen estadísticas hay profesionales dan cuenta del un alto porcentaje de mujeres adultas abusadas en la infancia y/o adolescencia. “Si, es alto el número de mujeres abusadas  en infancia y/o adolescencia. Y teniendo en cuenta que no siempre el espacio psicoterapéutico es un lugar de revelación del abuso”, así lo expresa Rosa Lambert, psicóloga con perspectiva de género y vasta trayectoria profesional.

Pactos de silencio

Uno de los aspectos más traumáticos para las mujeres abusadas y que ha permitido perpetuar esta forma de violencia son los “pactos de silencio familiares”, no siempre explícitos. Los pactos de silencio al interior de las familias, siguen vigentes menciona Sonia Almada, psicóloga clínica y a modo de ejemplo cita el siguiente caso:

“Hace cierto tiempo, realice el psicodiagnóstico de una niña con resultado positivo para abuso sexual intrafamiliar. Cite a su mamá y junto con la niña de 5 años les explicamos lo que la nena había  padecido. La madre se horrorizó, porque no esperaba que el perpetrador, fuese un familiar directo, pero si sospechaba de un abuso.

Me dijo ‘no  lo puedo denunciar, le arruino la vida’ y agregó  ‘a mí me paso también y sigo viva, estoy bien’”.

Los secretos familiares muchas veces tienen que ver con complicidades por sumisión. “Arruinarle la vida” al pedófilo deja por fuera la vida arruinada de la niña, su hija. Otras veces el pacto es totalmente inconsciente, esta mamá hasta esa consulta no recordaba su propio abuso y no había denunciado nunca a su verdugo, su propio padre.

Otras veces el pacto es por temor, a perder un lugar en la familia, hasta el espacio físico donde vivir junto a los hijos e hijas, o su alimento. El mandato patriarcal obliga a hombres y mujeres a callar, a disimular, la conocida “la ropa  sucia se lava en casa” no es solo un refrán es una frase tallada a fuego en el cuerpo social, puntualiza.

“Los pactos de silencio han colaborado para la continuidad de las conductas abusivas en la misma persona y en las siguientes generaciones. Esto desde la historia de abuso sexual. Desde el daño psico-emocional y físico en el o la abusada a trastornos irreversibles o de difícil reparación” agrega Lambert.

¿Qué cambió en las jóvenes para animarse a denunciar, a contar en el espacio posible sobre los abusos padecidos? ¿Solo la bronca las motoriza?

R.S – Las nuevas generaciones educadas y contenidas con más posibilidades de conocimiento de los derechos y con educación menos represiva pueden expresar más tempranamente las situaciones abusivas. Esto genera más tiempo para reparar daños y un actuar de la justicia como gran colaborador de lo terapéutico. La bronca puede ayudar, pero se necesitan otras condiciones más importantes como lo es contención del miedo, de la culpa y la garantía de la protección y acompañamiento a partir de la revelación o la denuncia.

Hay cambios muy notorios en jóvenes y adolescentes en los últimos años. Sin olvidar que falta mucho para que esos cambios lleguen a todas y todos .La posibilidad de comunicarse entre pares a través de las redes así como también con organismos de protección y o familiares lejanos. Una sexualidad más igualitaria entre varones y mujeres. Modificaciones en la currícula escolar aunque aun sea imperfecta y tenue.

S.A – En la clínica, presencio  más frecuentemente “confesiones”  de haber padecido abusos sexuales. Esta situación antes se sospechaba primero, la mayoría de las veces por signos, síntomas y trastornos. Ahora es más habitual que la /el paciente relate la experiencia traumática. Creo que la información ayuda a visibilizar y a permitir que las personas hablen acerca de los que le pasa y se sientan menos culpables, a diferencia de otras épocas.

También es más frecuentes escuchar varones relatando el abuso sexual o situaciones abusivas (de 10 pacientes, 2 varones fueron víctimas de abuso o situaciones abusivas). De 10 pacientes, 8 mujeres fueron víctimas de abuso o situaciones abusivas.

Situaciones abusivas: Presenciar relaciones sexuales de adultos, por dormir en el mismo espacio, ver material pornográfico de los adultos de la casa, etc.

Consecuencias en la vida adulta de mujeres abusadas en la infancia

En cuanto a las consecuencias, las dos profesionales son categóricas. “Las consecuencias en la vida adulta se asocian a lo mencionado anteriormente. Afectando vida social familiar con una psiquis muy alerta ansiosa. Dificultad en la adaptación de las emociones con frecuentes y variadas somatizaciones corporales. Todo ello dependiendo de la antigüedad de la revelación y posterior tratamiento adecuado” expresa Rosita Lambert

Sonia Almada puntualiza y afirma que “los problemas más habituales son las alteraciones en la esfera sexual -disfunciones sexuales y menor capacidad de disfrute, especialmente-, la depresión y el trastorno de estrés postraumático, así como un control inadecuado de la ira; en el caso de los varones, volcada al exterior en forma de violencia; en el de las mujeres, canalizada en forma de conductas autodestructivas. Lo que predice una peor evolución a largo plazo es la presencia de sucesos traumáticos diversos, la frecuencia y la duración de los abusos, la posible existencia de una violación y la vinculación familiar con el agresor, así como las consecuencias negativas derivadas de la revelación del abuso; por ejemplo, romperse la familia, poner en duda el testimonio del menor, agresiones y revictimización.

Existe un alto porcentaje de ideación suicida y suicidio en los pocos estudios existentes hasta el momento que pueden verse repetidamente en la clínica. Trastornos del sueño, de la alimentación, problemas de vinculación, adicciones, y problemas psicosomáticos.”

Experiencia terapéutica con mujeres abusadas sexualmente en la infancia

La experiencia terapéutica de las dos profesionales nos marcan el camino a seguir, teniendo en cuenta que “el abuso sexual no solo se debe cuantificar sino calificar por el enfoque dado al mismo con una capacitación y supervisión adecuada a la problemática”, tal como lo explica Rosita Lambert.

Por otra parte, Almada alerta  “desde mi experiencia clínica,  que data de 1992, con mujeres víctimas de abuso sexual en la infancia, me permite aseverar que es uno  de los flagelos que mas daña la mente y cuerpo de las niñas. Las consecuencias son muy duraderas y el trabajo me gusta pensarlo como ‘semilla de lino’ es muy chiquito y se  debe hacer muy de a poco para retirar las esquirlas  del tiro en la cabeza’  como lo  denominó Irene Intebi  en “Abuso Sexual infantil, en las mejores familias” (Editorial GRANICA).

Las víctimas de abuso sexual son personas muy sensibles que deben ser alojadas y tratadas muy suavemente. Lo primero que uno se encuentra es un silencio abrumador, una oscuridad aterradora. Deben guardar el secreto, así se los enseño el pederasta. Sienten vergüenza por lo acontecido. La mayoría llega con la certeza que tiene responsabilidad y culpa sobre el hecho.
El primer trabajo es des-responzabilizarla del ‘crimen cometido’. Lleva realmente muchísimo tiempo recuperar a una persona de este trauma y siempre es con consecuencias”.

-Fuente: http://diariofemenino.com.ar/v2/

Una exposición artística contra el feminicidio

“Feminicidio: ni una menos”, un homenaje a las víctimas y sobrevivientes de este delito, se exhibe hasta el 12 de febrero en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación en Bogotá.

Hace un año, Yuliana Samboní, una menor indígena y desplazada de siete años, fue asesinada y torturada por el arquitecto Rafael Uribe Noguera. Su caso indignó al país, y se convirtió en el primer feminicidio de una niña castigado en Colombia. Este lunes, en memoria a ella y a las otras víctimas de este delito y en voz de protesta para que no se repita un caso igual, se lanzó una exposición museográfica titulada “Feminicidio: ni una menos”.

La muestra artística se exhibe en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación hasta el 12 de enero de 2018. Con ella también se pretende rendir un homenaje a las sobrevivientes del feminicidio y a sus familiares. Se incluyeron en ésta, narraciones artísticas para comprender las distintas clases de violencias contra las mujeres (emocional, física, sexual y patrimonial). “Para ello, se seleccionó material documental, testimonial, vivencial (voces de víctimas y familiares), que permite acercarse al tema y hacer un llamado a la cero tolerancia social e institucional”.

La exposición fue organizada por diferentes entidades públicas y organizaciones internacionales que luchan por los derechos de las mujeres.  Y es una invitación a reflexionar sobre la mayor expresión de discriminación y violencia contra la población femenina. “El feminicidio es un evento que interrumpe el ciclo de vida de las mujeres víctimas, representando la pérdida que supone su ausencia no sólo para la familia, sino para toda la sociedad”, aseguraron los organizadores.

Las entidades que participaron en esta iniciativa fueron la Vicepresidencia de la República, Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, Alta Consejería para los Derechos de las Víctimas, el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, la Secretaría Distrital de la Mujer de la Alcaldía Mayor de Bogotá, ONU Mujeres Colombia, la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la Unión Europea.

“De acuerdo con Medicina legal, entre enero y septiembre de 2017, se han presentado 660 homicidios de mujeres en el país. Por violencia de pareja o expareja se han presentado 95 casos. Se mantiene el promedio de una mujer asesinada cada 3 días por su pareja o expareja. De la misma manera se registra un promedio de 3 homicidios de niñas entre los 0 y los 13 años de edad cada mes.

Fuente: https://www.elespectador.com

Imagen: http://centromemoria.gov.co